Plumas al cierzo

Tudela

José Isidro López Fumero nos escribe este poema

José Isidro López Fumero
photo_camera José Isidro López Fumero

Tudela en invierno es bonita; es una ciudad llena de sapiencia, de magnificencia, de sabiduría.
Me encanta Tudela, es un sitio donde, cada vez que siento que me necesito, me gusta pensar.
Sobre todo, cuando llegan estas fechas entrañables, estos días especiales de la blanca navidad.  
Tudela es hermosa, la dama orgullosa del sur, de la gran ribera; es, sin discusión, la presencia viva 
del placer estoico, de estas sensaciones que se me desbordan con los sentimientos más devoradores.
Tudela es letanía, una rogativa, una súplica constante; es la invocación de Pilar Baigorri. *Lejos, con su 
hambre, la ciudad palpita*  
El invierno llega y se reconforta por sus calles viejas mientras yo paseo por el frío intenso de sus 
blancas nieves.
Voy al más allá del sentido ruego, del vital silencio, del desnudo amable que me conquistó. 
Llevo entre mis dedos esa lucecita que no se caduca, ese nacimiento, esa melodía, ese sentimiento 
estremecedor.