- Cuarenta años de historia para la Comparsa de Gigantes de Tudela
- Una comparsa que recorre la historia del Reino de Navarra
- Relevo generacional y buen momento para los gigantes de Tudela
- La defensa de la exclusividad como seña de identidad
- Mujeres portadoras en una de las comparsas más pesadas de Navarra
La Comparsa de Gigantes de Tudela ha alcanzado este año una fecha muy especial. Se cumplen 40 años desde que sus primeras figuras desfilaron por las calles de la capital ribera, consolidando una tradición que hoy sigue siendo uno de los símbolos festivos más reconocibles de la ciudad. Cuatro décadas después de aquella primera salida, la agrupación atraviesa un momento especialmente positivo. Así lo asegura su presidente y miembro fundador, Íñigo Castellano, quien forma parte de la comparsa desde sus inicios. “Llevo ahí 40 años, es decir, desde el principio”, explica.
Cuarenta años de historia para la Comparsa de Gigantes de Tudela
Los orígenes de la comparsa se remontan al 6 de enero de 1986. Aquel día, diferentes comparsas de gigantes de Navarra, junto a la Asociación de Danzaris, la Federación de Txistularis y los Gaiteros de Pamplona, impulsaron la donación de los dos primeros gigantes a la Orden del Volatín.
Posteriormente, la entidad cedió las figuras al Ayuntamiento de Tudela, que completó el conjunto adquiriendo las parejas restantes.
Décadas más tarde, en 2016, la familia Aguirre de Arguedas donó dos nuevos gigantes a la comparsa, que posteriormente fueron entregados al Ayuntamiento de Tudela, ampliando así el patrimonio festivo de la ciudad.
Actualmente, la agrupación cuenta con seis gigantes, cinco cabezudos y un zaldiko.
Con motivo del aniversario, la comparsa celebró el pasado 6 de enero un acto conmemorativo en el que participaron los Gaiteros de Pamplona y la Orden del Volatín, entidades que desempeñaron un papel fundamental en la creación de la agrupación. Durante la jornada también se rindió homenaje a los miembros fundadores y a todas las personas que han formado parte de la comparsa a lo largo de estos cuarenta años.
Una comparsa que recorre la historia del Reino de Navarra
Los gigantes de Tudela poseen además un marcado valor histórico. Las figuras representan distintos momentos clave de la historia navarra.
Entre ellas se encuentran Sancho el Fuerte y Doña Sancha, Juan de Labrit y Catalina de Foix e Íñigo Arista y Oneka Velázquez.
Según explica Castellano, esta composición convierte a la comparsa en una representación singular del antiguo Reino de Navarra, ya que reúne al primer rey navarro, al último rey pirenaico y al último rey de Navarra.
La historia de la agrupación también está estrechamente ligada a la colaboración ciudadana. Tanto los primeros gigantes como los más recientes llegaron gracias a donaciones, un hecho que el presidente considera fundamental para entender la evolución de la comparsa durante estas cuatro décadas.
Relevo generacional y buen momento para los gigantes de Tudela
Uno de los aspectos que más destaca Castellano es la buena situación que atraviesa actualmente la agrupación.
Mientras numerosas comparsas navarras tienen dificultades para encontrar personas que porten los gigantes, en Tudela la realidad es distinta.
“En Tudela estamos 23 o 24 personas para sacar la comparsa y yo creo que vivimos un momento dulce desde hace años”, afirma.
El presidente reconoce que existen localidades donde resulta complicado mantener viva esta tradición, pero asegura que la capital ribera ha logrado consolidar una base estable de integrantes.
“Hay mucha gente joven”, destaca. De hecho, explica que hace algunos años se produjo un importante proceso de renovación dentro de la agrupación que ha permitido garantizar la continuidad de la comparsa.
La defensa de la exclusividad como seña de identidad
Más allá del relevo generacional, la comparsa mantiene una filosofía muy definida respecto a sus salidas.
La agrupación participa en las principales citas festivas de la ciudad, como las fiestas patronales o las Fiestas de la Verdura, pero evita multiplicar sus apariciones fuera de esos contextos.
“Nos parece muy importante el tema de la exclusividad con los gigantes, es decir, de no salir por salir”, señala Castellano.
Para el presidente, uno de los principales riesgos es que los gigantes pierdan parte de su atractivo si se convierten en una presencia habitual.
“Siempre hemos pensado que los gigantes pierden esa magia si están todo el día por la calle”, explica.
Por este motivo, la comparsa no se considera especialmente viajera y apuesta por mantener las salidas vinculadas a las fechas tradicionales de la ciudad.
Castellano cree además que algunas agrupaciones han incrementado demasiado sus actuaciones durante los últimos años y que esa dinámica podría estar relacionada con la actual falta de personas para portar gigantes en distintos puntos de Navarra.
Mujeres portadoras en una de las comparsas más pesadas de Navarra
Otro de los aspectos que más orgullo genera dentro de la agrupación es la participación femenina.
La comparsa cuenta actualmente con dos mujeres portadoras, una circunstancia poco habitual en Navarra cuando se trata de gigantes de grandes dimensiones.
“Somos de las pocas comparsas que tienen chicas en la comparsa”, destaca Castellano.
Además, los gigantes tudelanos superan los 60 kilos de peso, una característica que convierte esta participación en algo todavía más significativo.
Las dos mujeres que forman parte actualmente de la comparsa tienen 43 y 27 años respectivamente, una presencia que la agrupación considera motivo de orgullo y un ejemplo de cómo las tradiciones continúan evolucionando sin perder su esencia.