Fiestas de Santa Ana

La ilusión de dos niños protagoniza la imposición del pañuelo a Santa Ana en Tudela

Carlota Ochoa López y Mario Martínez Martínez serán los encargados de imponer el pañuelo y realizar la ofrenda floral a la reja de Santa Ana el próximo 24 de julio en una tradición que la Peña La Jota mantiene viva desde 1978
Carlota y Mario junto a Enrique Castel-Ruiz y Miguel Ángel Calvo Buttini
photo_camera Carlota y Mario junto a Enrique Castel-Ruiz y Miguel Ángel Calvo Buttini

Con una escalera”. Esa fue la respuesta de Mario Martínez Martínez cuando le preguntaron cómo conseguirá colocar el pañuelo en la reja de Santa Ana. Una contestación espontánea que refleja la ilusión con la que él y Carlota Ochoa López afrontan el papel que desempeñarán el próximo 24 de julio a las 21:00 horas, durante uno de los actos más emotivos y tradicionales de las fiestas de Tudela.

Los dos pequeños han sido elegidos por la Peña La Jota para protagonizar la tradicional imposición del pañuelo y la ofrenda floral a la reja de Santa Ana, una cita que cada año reúne a cientos de tudelanos y visitantes en la víspera de la festividad de la patrona.

Con apenas seis y siete años, ambos se convertirán en los protagonistas de un momento cargado de simbolismo que forma parte del patrimonio festivo de la capital ribera.

La tradición que la Peña La Jota mantiene viva desde 1978

La Peña La Jota mantiene viva esta tradición desde 1978. Generación tras generación, son los más pequeños quienes toman el protagonismo en un acto que simboliza el cariño de Tudela hacia su patrona.

La elección también sigue una costumbre consolidada. Habitualmente son hijos, nietos o sobrinos de socios de la peña quienes optan a esta responsabilidad. La junta estudia las diferentes propuestas e intenta que todas las familias puedan vivir esta experiencia cuando los niños alcanzan la edad adecuada.

La ilusión de los dos niños elegidos

Aunque durante la presentación los nervios pudieron más que las palabras, ambos dejaron ver la emoción con la que esperan ese día. Al preguntarle cuál será su misión, Mario respondió con claridad: “Ponerle el pañuelo a Santa Ana”. Después, al plantearle cómo piensa llegar hasta la reja, respondió entre sonrisas: “Con una escalera”.

El pequeño, alumno del colegio Compañía de María, aseguró que lo que más le gusta de las fiestas es “el encierro y el chupinazo”. Explicó que suele seguir los encierros acompañado de su madre y que disfruta viendo correr a las vacas.

Por su parte, Carlota, alumna del colegio Griseras, destacó también el chupinazo entre sus momentos favoritos. Además, confesó que disfruta especialmente de las ferias y de la Revoltosa, a la que suele acudir junto a su padre.

Mario y Carlota serán los encargados de colocar el pañuelo y realizar la ofrenda floral a Santa Ana el próximo 24 de julio
Mario y Carlota serán los encargados de colocar el pañuelo y realizar la ofrenda floral a Santa Ana el próximo 24 de julio

Cómo será el acto del pañuelo y la ofrenda floral a Santa Ana

La ceremonia se celebra al finalizar la novena de Santa Ana. Tras la salida de los gigantes desde la Catedral y la interpretación de varias jotas, llega el momento más esperado. Mario colocará el pañuelo en la reja de Santa Ana mientras Carlota depositará un ramo de flores.

Un relevo generacional para las fiestas de Tudela

Más allá del pañuelo y del ramo de flores, esta tradición representa el relevo generacional de una costumbre profundamente arraigada en Tudela. Cada verano nuevos niños toman el testigo de quienes les precedieron y mantienen vivo un acto que emociona a varias generaciones de tudelanos y tudelanas.

El próximo 24 de julio será el turno de Carlota Ochoa López y Mario Martínez Martínez, dos pequeños que ya forman parte de la historia de las fiestas de Santa Ana.

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