La otra Navidad

Mario Martínez Martínez nos escribe este poema

Mario Martínez Martínez
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¡Ay, Navidad! ¡Navidad!
Ni mentira ni verdad,
sino todo lo contrario.
Para bien o para mal
a la idea original
le hemos colgado al final
adornos innecesarios.

Por la noche y por el día,
la publicidad es quien guía
nuestros actos cotidianos,
y también por estas fechas,
de su poder se aprovecha
y vende ilusiones hechas
al gusto de los humanos.

Somos presa del consumo.
Paz y Amor, palabras de humo,
quedan para el diccionario;
las cambiamos enseguida,
por comida y por bebida
de una mesa bien surtida
si lo exige el calendario.

La Paz es una quimera.
Siempre habrá alguna bandera
que pretenda dar la talla,
y en nombre de la Grandeza,
siembre de luto y tristeza,
de huérfanos y pobreza,
los senderos de batalla.

No nos sentimos culpables
de no devolver amables
una sonrisa a un extraño.
Vamos deseando venturas,
y en abetos y figuras,
repartimos las ternuras
que negamos todo el año.

Promesas que no cumplimos.
Deseos que no sentimos.
Familiares reuniones.
Que a veces no se desean,
pero en Navidad se llevan,
y la vida es una rueda
que devuelve situaciones.

Por la moda y sus dictados,
nos obsequiamos regalos,
que, sin Amor, son vacíos.
Se elevan los sentimientos,
pero no hay remordimiento
por quien en la calle hambriento
vive sufriendo los fríos.

Esta visión pesimista,
no quita para que exista
la Navidad del cariño.
Las dos conviven reñidas,
por la Ilusión, que aún herida,
nace de nuevo a la Vida
en los ojos de los niños.