Un ángel en la feria

Raquel Sánchez Corcuera nos escribe este relato breve

Raquel Sánchez Corcuera
photo_camera Raquel Sánchez Corcuera

Sara miraba el tiovivo. Era la primera vez que su hermana no la acompañaba. Se había puesto muy malita y continuaba en el hospital.
- ¿Quieres subir? Te puedo esperar aquí. - Le dijo su prima mayor.
- Vale. - Respondió Sara, sin entusiasmo.

Se subió a un caballito blanco y el tiovivo comenzó a girar. La música y las luces la rodearon, pero no lograba sentir la emoción de siempre. Le faltaba su hermana Laura. Siempre elegían un caballito y se subían juntas. Era el primer año que lo hacía sola.

Entonces, de repente, un joven se acercó a ella. Tenía una camisa blanca reluciente, unos pantalones negros, a juego con los zapatos, y unos calcetines blancos. Sonrió a Sara, mientras levantaba su sombrero en forma de saludo. Tenía el pelo rizado y largo, recogido en forma de coleta.

- Hola Sara. - Le dijo el extraño.
- ¿Te conozco? - Respondió Sara. Su cara le resultaba familiar.
- Quizás. - Le dijo el chico. - Me llamo Michael.
Era extraño, pero... nadie más parecía verle.
- ¿Eres... un ángel? - Le preguntó Sara.
Michael sólo sonrió.
- Tu hermana Laura se va a poner bien, pronto podréis subir las dos en el tiovivo. - Y le guiñó un ojo.
- ¿De verdad? - Dijo Sara, esperanzada.
Michael rió dulcemente y se levantó levemente el sombrero para despedirse. Entonces, desapareció entre el humo blanco.
Cuando Sara bajó, corrió para reunirse con su prima.
- Ha llamado tu madre... - Comenzó su prima, sonriendo de oreja a oreja.
- Lo sé, Laura está mejor. - Se adelantó Sara, con ojos brillantes.
- ¿Cómo lo sabes? - Le preguntó su prima.
- Me lo ha dicho un ángel. - Respondió la niña.