‘El panadero de la Casa Real’ está en Ablitas

Afonso Baigorri, panadero de Ablitas, sorprende a la reina Letizia con roscones y panes de gran tamaño durante sus visitas a Tudela y alrededores
Alfonso Baigorri entregó un roscón de Reyes de gran tamaño a la reina Letizia durante la visita al Cine Moncayo el martes
photo_camera Alfonso Baigorri entregó un roscón de Reyes de gran tamaño a la reina Letizia durante la visita al Cine Moncayo el martes

De Ablitas a la realeza

Ayer, la visita de la reina Letizia a Tudela para el homenaje a Alejandro Amenábar en el Cine Moncayo dejó un gesto ya habitual: Alfonso Baigorri Laguardia, panadero de Ablitas, volvió a acercarse para entregarle un producto elaborado en su horno. En otras ocasiones le ha ofrecido panes de gran tamaño, pero esta vez optó por un roscón de Reyes. "Ha sido la quinta o sexta vez que me encuentro con ella. Cada visita es distinta, pero siempre especial", recuerda.

Un roscón diferente

El panadero quiso innovar: un roscón grande, sencillo, sin relleno y trabajado con el mismo cuidado de siempre. "Quise hacer algo distinto, un roscón grande, hecho con cariño", explica. La reina lo recibió con un saludo cercano, reconociéndolo como alguien ya familiar de sus visitas a la zona.

Alfonso Baigorri panadero Ablitas

Herencia y oficio

Nieto de panaderos y criado entre hornos, Baigorri ha repartido su pan entre deportistas como Miguel Induráin, políticos como Miguel Ángel Revilla, toreros y artistas como el grupo Taburete. "Siempre que puedo, comparto mi pan con quienes aprecian la tradición artesana. Además, admito que me gusta el salseo", asegura.

¿Prueba la realeza el roscón?

Entre risas, Alfonso admite que, por protocolo, el producto raramente llega a degustarse. "Todo lo que doy generalmente no lo prueban. No es por falta de apetito, sino por protocolo y logística. Pero siempre agradecen el gesto", señala.

El detalle del roscón

El roscón que Alfonso iba a entregar a la reina llevaba su nombre grabado en masa y una pequeña corona como detalle especial. Durante la elaboración, una de las letras quedó invertida por error, y el panadero decidió mantenerla en un segundo roscón pensado para que la gente lo descubriera y lo probara. “El roscón llegó perfecto para la reina, pero ese detalle invertido lo dejé para que la gente lo viera y lo comentara. Al final, todos lo probaron y desapareció en minutos”, explica. 

Desde Ablitas hasta la realeza, Alfonso se ha ganado el título informal de ‘panadero de la Casa Real’, llevando tradición, cariño y un toque de humor a cada entrega.