Tudela

Una joven de la Ribera atrapada entre los miles de afectados por la avería de Renfe entre Madrid y Sevilla

Aitana, natural de Tudela, viajaba sola a Málaga cuando se topó con la confusión y los retrasos causados por una sustracción de cableado

Fotograma del vídeo enviado por esta tudelana, en el que se observa a numerosos pasajeros siguiendo con inquietud en las pantallas de Atocha los avisos de retraso en sus trenes
photo_camera Fotograma del vídeo enviado por esta tudelana, en el que se observa a numerosos pasajeros siguiendo con inquietud en las pantallas de Atocha los avisos de retraso en sus trenes

Una avería provocada por una acción intencionada paralizó la alta velocidad entre Madrid y Sevilla

La circulación ferroviaria de alta velocidad sufrió una grave incidencia este domingo a causa de una sustracción de cableado en la línea Madrid-Sevilla. El robo de 150 metros de cable de señalización obligó a interrumpir el tráfico de trenes entre ambas ciudades, afectando a miles de pasajeros. El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el acto como una “acción perfectamente coordinada”, aunque el valor del cobre sustraído no superaba los 300 euros.

La incidencia, localizada en cinco puntos de la provincia de Toledo, paralizó la circulación ferroviaria durante horas. Aunque Renfe y Adif comenzaron a reestablecer el servicio a lo largo del lunes, los retrasos alcanzaron hasta una hora y media, provocando reubicaciones de urgencia en trenes alternativos y generando gran malestar entre los viajeros.

Aitana, tudelana atrapada en el caos: “Me senté y esperé. Nadie sabía nada”

Entre los miles de afectados se encontraba Aitana, una joven de Tudela que viajaba sola desde Madrid hasta Málaga. Su testimonio pone rostro al desconcierto que se vivió en estaciones repletas de viajeros y con escasa información.

“No sabíamos qué pasaba. Veíamos en las pantallas que ponía ‘retrasado’, pero nadie explicaba nada. Me senté y esperé, sin saber cuánto tiempo iba a estar allí”, relató Aitana. “Estaba sola, y aunque ya tengo costumbre de viajar, me incomoda bastante este tipo de situaciones, porque te sientes desamparada”.

Aitana, estudiante universitaria, que regresaba a Málaga tras pasar unos días visitando a su familia en Tudela, no esperaba comenzar así su trayecto de vuelta. “Vi que muchos otros pasajeros estaban igual que yo, con cara de confusión, caminando arriba y abajo, mirando sus móviles y preguntando al personal, pero nadie sabía exactamente qué hacer”, describió.

Reubicaciones sin información: “Pasamos hora y media sin que nadie nos dijera nada”

Tras más de una hora y media de espera, Aitana vio cómo el personal de Renfe comenzaba a organizar la reubicación de viajeros: “De repente empezaron a llamarnos por destinos. No dieron explicaciones, simplemente te recolocaban en otro tren”.

Aunque agradece que le ofrecieran otra plaza sin coste adicional, lamenta la falta de claridad durante la gestión. “Lo que más desespera no es que se retrase el tren, sino que no te digan qué pasa. Tuvimos que organizarnos casi por nuestra cuenta, preguntando entre los pasajeros”, añadió.

Una experiencia con incertidumbre: “Todavía no sé si me devolverán parte del dinero”

A pesar de haber llegado finalmente a su destino, Aitana se mostró escéptica con la política de compensaciones. “No me han dicho aún si tengo derecho a devolución. Guardé el billete, pero no me han facilitado ningún documento con la nueva hora de llegada”.

Renfe anunció que los pasajeros podrán presentar reclamaciones una vez se determine oficialmente la afectación de sus trayectos, aunque por ahora muchos usuarios se sienten en el limbo.