Aquel verano de 1802 en que Tudela recibió al rey Carlos IV
Cualquiera puede observarlo en los varios retratos que Goya pintó; pero el que da una visión más veraz del aspecto que ofrecía Carlos IV cuando llegó a Tudela es el cuadro ‘La familia de Carlos IV’, pintado en 1800. Aparece en él un hombre entrado en carnes, cuyo rostro refleja un carácter abúlico y bonachón. El rey contaba, por entonces, 54 años