- La ilusión sigue marcando los preparativos de las fiestas de Tudela
- Ocho años al frente de la Concejalía de Festejos
- Un presupuesto condicionado por los costes organizativos
- Las fiestas como motor económico para Tudela
- Las principales novedades del programa de este año
- El ruido, los horarios y la convivencia durante las fiestas
- Las tradiciones que nunca deberían desaparecer
- El debate sobre quién debe lanzar el cohete de las fiestas
- El cartel de fiestas y el uso de la inteligencia artificial
- La feria taurina y la colaboración con el nuevo empresario
- Un mensaje para los tudelanos y para quienes visiten la ciudad
Las fiestas de Santa Ana vuelven a situarse a la vuelta de la esquina y el Ayuntamiento de Tudela ultima todos los preparativos para una nueva edición. Al frente de esa organización se encuentra Verónica Gormedino López, concejal de Festejos, que afronta unas celebraciones especialmente intensas tras un año con numerosas actividades previas y un calendario que ha exigido un importante esfuerzo organizativo.
En esta entrevista, la edil repasa el estado de los preparativos, las novedades del programa, el presupuesto, el impacto económico que generan las fiestas para la ciudad y algunos de los debates que rodean cada edición. También comparte cuál sigue siendo su momento favorito de las fiestas y reflexiona sobre el futuro de una concejalía que dirige desde hace ocho años.
La ilusión sigue marcando los preparativos de las fiestas de Tudela
¿Cómo afronta las próximas fiestas? ¿Con qué ánimo llega la Concejalía a esta edición?
Pues la verdad que este año un poco más agotada que otros porque este año encima se han sumado a las prefiestas, antes de fiestas, todas las fiestas de barrio, más celebraciones como el aniversario del Barrio de Lourdes y otras cosas que han ido surgiendo. Un poco más cansada, pero con la ilusión cada vez mayor.»
Hablando precisamente de esa ilusión, ¿qué es lo que más le emociona cada año cuando prepara el programa?
A mí lo que más me gusta es el cohete. Siempre intento que sea diferente. Desde hace ya unos años incluimos que la música fuera en directo y hacer una especie de pequeño homenaje, cada año a un gremio de artistas diferente. Siempre lo digo porque para mí es mi momento preferido. Es el instante en el que estamos todos juntos. Luego cada uno coge su rumbo, a la peña, al bar, a la procesión, a los toros o donde sea, pero el cohete es el momento que más ilusión me hace organizar.
Ocho años al frente de la Concejalía de Festejos
Lleva ya ocho años al frente de Festejos. ¿Se acaban las ideas?
No se acaban. Y si no te vienen a ti, muchas veces la propia gente te las da. Todos los días uno no está inspirado, pero escuchando a la ciudadanía siempre aparecen nuevas propuestas.
Año preelectoral. ¿Vive estas fiestas de una manera especial?
Sí que estás un poco más compungida porque piensas que igual no puedes hacer más fiestas. Pero luego se pasan alegres y felices y no hay momento para la pena.
Si los ciudadanos vuelven a darle la oportunidad, ¿le gustaría seguir en Festejos?
Me gustaría seguir muchísimo en Festejos, pero tampoco creo que fuera malo un cambio entre compañeros para incorporar ideas nuevas. Cambiar de concejalías también permite vivir experiencias distintas y evitar acomodarse.
¿Le queda alguna espina clavada por hacer antes de terminar esta etapa?
En fiestas realmente no, aunque siempre me gustaría tener más presupuesto para poder hacer muchas más cosas. Las ideas son ilimitadas, pero la economía marca el límite.
Un presupuesto condicionado por los costes organizativos
¿De qué presupuesto dispone este año la Concejalía de Festejos para organizar las fiestas?
Son unos 500.000 euros.
Dentro de ese presupuesto, ¿qué gastos importantes muchas veces pasan desapercibidos?
La SGAE, que se lleva muchísimo dinero también. Igual entre 15.000 y 20.000 euros pueden ser entre todas las orquestas, todas las charangas de las peñas... Todo lo que sea música durante siete días tiene un coste importante.
Y luego hay muchas cosas que la gente no ve. Tú ves unos fuegos artificiales, pero antes ha habido que desbrozar la zona, hacer un plan de seguridad... Todo eso tiene un coste económico. Al final se nos va mucho dinero en burocracia.
¿Hasta qué punto condicionan esos costes la programación?
Cada vez todo se intenta hacer con más seguridad y eso lleva un coste. Los planes de seguridad no los hago yo, hay que contratar una empresa porque nos lo exigen. Supone un gasto económico que hay que asumir.
Las fiestas como motor económico para Tudela
Más allá del impacto turístico, las fiestas también tienen una importante repercusión económica para la ciudad.
Sí, sí. Para mí es una parte fundamental e intento siempre encajar los escenarios y las actividades donde más negocio haya. El sentido de hacer un concierto, una actividad infantil, un encierrillo o cualquier acto es que el comercio y la hostelería de Tudela ganen.
Ellos están todo el año luchando y estas celebraciones les dan un empujón que les ayuda a seguir durante el resto del año. Tenemos una relación muy buena con los bares. Me reúno con ellos casi tantas veces como con las peñas.
¿Cómo es esa colaboración con los establecimientos hosteleros?
Ellos mismos nos piden actividades. Hay veces que varios bares se juntan y nos dicen: "¿Nos podéis poner un DJ?" o "¿Nos podéis ayudar con la megafonía?". Desde el Ayuntamiento intentamos apoyarles porque esos equipos tienen un coste importante y creemos que ese respaldo tiene que estar siempre presente.
¿Las reuniones se hacen con todos los bares conjuntamente?
No. Nos reunimos por zonas porque cada una tiene un ambiente diferente. Hay plazas donde predominan los bares de ocio, otras donde hay más cafeterías. En unas piden jotas, en otras un tributo y en otras un DJ de madrugada. Por eso adaptamos la programación a cada espacio.
Las principales novedades del programa de este año
¿Qué novedades encontrarán los tudelanos en las fiestas de este año?
Este año tenemos algo que me parece importante de resaltar y es que estrenamos carpa y grada en el Queiles. Hemos comprado una grada nueva de 400 localidades, mucho más fácil de montar y más accesible. La que teníamos ya tenía bastantes años y todos los años se estropeaban asientos. Era muy complicada de montar.
También hemos comprado una carpa. Hemos invertido bastante porque la grada ha costado unos 68.000 euros y la carpa unos 15.000 euros. El público principal del Queiles es la gente mayor y queríamos facilitarles la comodidad durante esas noches.
Aunque la compra se ha tramitado desde Festejos, tanto la carpa como la grada son para Tudela. Se podrán utilizar también en eventos deportivos, culturales o de cualquier otro tipo.
La decoración también vuelve a ser una de las apuestas importantes.
Sí. Me encanta. El año pasado el toldo de colores fue probablemente lo más fotografiado de las fiestas. Desde hace años vamos poniendo banderas por toda la ciudad y creo que cuando una ciudad está de celebración tiene que estar engalanada.
Este año vamos a decorar dos calles más. De momento lo dejamos un poco en sorpresa. Utilizamos las sirgas que ya están colocadas para las luces de Navidad, así que no molestamos a nadie.
Hay quien considera que este tipo de decoración no es necesaria.
Sí, claro que hay gente que lo dice, igual que hay quien no le gustan las luces de Navidad. Pero yo creo que ayuda muchísimo. Atrae gente, hace que la ciudad esté bonita y beneficia al comercio. Mucha gente viene a ver qué decoración se ha puesto este año y al final termina consumiendo en Tudela.
¿Hay alguna otra novedad destacable dentro del programa?
Seguimos apostando por los almuerzos populares. Hasta ahora hacíamos dos o tres y este año vamos a hacer cuatro porque funcionan muy bien. Serán los días 27, 28, 29 y 30 para mantener ambiente en la ciudad una vez pasen los días grandes de las fiestas.
El día 28 también hemos querido dividir un poco la programación por edades. La fiesta joven seguirá en el Padre Baztán, mientras que en el centro habrá actividades de estilo años 80 para los padres y un DJ infantil en la plaza de la Constitución para los más pequeños. Así cada público tendrá su espacio.
El ruido, los horarios y la convivencia durante las fiestas
Todos los años surgen debates sobre horarios, ruido o determinadas actividades. ¿Cómo se gestiona desde la Concejalía?
Es muy complicado porque cada uno tiene una opinión diferente. El horario de fiestas lleva siendo el mismo desde hace muchísimos años. Hay horario especial el día del cohete y el fin de semana, y el resto de días se mantiene el horario habitual. Eso no ha cambiado.
Entiendo perfectamente a la gente que necesita descansar porque trabaja, pero también soy la concejal de Festejos y a mí me piden más actos, más música y más ambiente. Hay que intentar compatibilizar ambas cosas.
Cuando terminan los actos todavía tienen que pasar los servicios de limpieza y eso también genera ruido. Durante las fiestas siempre hay inconvenientes: menos aparcamientos, más movimiento... Pero también todos hemos sido jóvenes y todos hemos disfrutado alguna vez de las fiestas.
¿Cree que la sociedad es ahora más crítica que hace unos años?
Sí, pero no solo con las fiestas, sino con todo. También influye mucho el papel de las redes sociales. Da la sensación de que todo el mundo se queja más, aunque muchas veces simplemente ahora todo es mucho más visible.Yo intento entender todas las posturas. Hay quien pide más fuegos artificiales y quien pide que no haya ninguno porque tiene mascotas. Es complicado contentar a todo el mundo.
Las tradiciones que nunca deberían desaparecer
Si hubiera una tradición intocable de las fiestas, ¿cuál sería?
La procesión de Santa Ana. Es la patrona y tiene que seguir siendo así. Además, desde el Ayuntamiento compramos miles de pétalos para que durante la procesión se lancen desde distintos balcones al paso de la imagen.
Es un momento muy emotivo para cualquier tudelano que sea santanero. Ver a Santa Ana con los pétalos cayendo es una imagen preciosa. Pueden cambiar muchas cosas en unas fiestas, pero Santa Ana nunca puede faltar.
El debate sobre quién debe lanzar el cohete de las fiestas
Hace unos días el Partido Socialista planteó crear una comisión consultiva de fiestas y propuso que la Federación de Peñas lanzara el cohete. ¿Qué valoración hace de esa propuesta?
Lo tratamos en el pleno y votamos que no. No porque no creamos en la propuesta, sino porque desde hace muchos años quien elige a la persona encargada de lanzar el cohete es el alcalde. Yo no elijo quién tira el cohete, ni siquiera lo he tirado nunca como concejal de Festejos.
¿Le hubiera gustado lanzarlo alguna vez?
Hombre, me encantaría. Al final organizo las fiestas y un año tampoco pasaría nada, ¿no? Pero también me parecería muy bien que lo tiraran las peñas porque hacen un trabajo increíble.
Entonces, ¿por qué rechazaron la moción?
El problema estaba en que proponían que lo tirara la Federación de Peñas y en la Federación solo hay tres de las ocho peñas de Tudela. Si algún año lo tiran las peñas, a mí me parecería estupendo, pero tendrían que ser todas, no únicamente las que forman parte de la Federación.
El alcalde nos consulta muchas veces y hacemos una lluvia de ideas, pero la decisión final siempre la toma él. A mí me encantaría que lo tiraran las peñas, cualquier asociación cultural, deportiva o de ocio, porque creo que todos los tudelanos deberíamos tener alguna vez el honor de lanzar el cohete de nuestra ciudad.
Incluso han planteado al alcalde que sea él quien lo lance.
Sí. Nosotros muchas veces le hemos dicho a Alejandro que tire un cohete. Al final los tudelanos le han elegido para estar ahí y no me parecería extraño que un año fuera el alcalde quien lo hiciera. En muchísimos pueblos de la Ribera son los alcaldes y los concejales quienes lanzan el cohete.»
Pero también me gusta la fórmula actual, en la que se reconoce a asociaciones o personas que han hecho algo importante por la ciudad. Creo que cualquiera que contribuya a Tudela merece ese reconocimiento.
El cartel de fiestas y el uso de la inteligencia artificial
El concurso del cartel de fiestas estuvo marcado este año por la polémica relacionada con el uso de inteligencia artificial. ¿Qué ocurrió?
El año pasado ya incluimos en las bases que no se podía utilizar inteligencia artificial y pedíamos una declaración firmada asegurando que no se había empleado. Nosotros confiamos en que se cumple lo que se firma.
Al final no fue así. La propia autora reconoció que había utilizado inteligencia artificial y entonces pasó a ser ganador el segundo cartel, que además era de un chico que llevaba muchos años presentándose y que gana numerosos concursos.
Era una chica joven, de Tudela, muy maja, que cometió un error. Tiene muchos años por delante para volver a presentarse. Tampoco hay que crucificar a nadie por equivocarse. La idea del cartel era muy buena y creo que tampoco se merece el acoso que muchas veces se genera en redes sociales.
¿Se van a introducir cambios para evitar que vuelva a ocurrir?
Sí. Hemos valorado que antes de que el jurado valore los carteles unos técnicos certifiquen que cumplen las bases y que no se ha utilizado inteligencia artificial. Así tendremos una comprobación técnica además de la declaración firmada por el autor.
La feria taurina y la colaboración con el nuevo empresario
El año pasado mostró su satisfacción con el cambio de empresa en la plaza de toros. ¿Mantiene esa valoración?
Sí. Estoy muy contenta. Enrique Luján es un gran profesional, gestiona muchas plazas y presta muchísima atención a los detalles. A mí me gusta trabajar con personas que cuidan esas cosas.»
La plaza de toros de Tudela va a cumplir cien años y necesita muchos cuidados. Él también se fija en esos detalles, en que todo esté bonito y bien presentado. Al final la feria es del empresario, él es quien se juega su dinero y quien gana o pierde, así que mientras esté satisfecho y quiera seguir, a mí me parece perfecto.
Un mensaje para los tudelanos y para quienes visiten la ciudad
Para terminar, ¿qué mensaje quiere trasladar a los tudelanos y también a quienes estén pensando en visitar la ciudad durante las fiestas?
A los tudelanos siempre les digo que se queden y disfruten de sus fiestas. Todas son diferentes y todas tienen algo especial. Y a quienes vienen de fuera, que no dejen pasar la oportunidad de conocerlas.»
Siempre lo digo. Para los tudelanos, las fiestas de Tudela son las mejores del mundo. Así que no hay que perdérselas.