Escocia ya tiene a los jugadores que formarán parte de su expedición de vuelta al Mundial de fútbol. Steve Clark ha hecho oficial una convocatoria de 26 jugadores para la Copa del Mundo, la primera que disputan los escoceses desde Francia 1998, con Scott McTominay, John McGinn y Andy Robertson como grandes referencias de un grupo con mucho oficio y carácter.
McTominay, McGinn y Robertson sostienen el sueño escocés
28 años después de la última aparición en la fase de final de un Mundial, Escocia está de vuelta. Para este regreso, Clarke no ha querido hacer grandes cambios en el bloque que le ha devuelto a la élite. La columna vertebral tiene jugadores muy reconocibles. Andy Robertson será el jugador que aporte más jerarquía, Kieran Tierney suma experiencia en una zaga de mucho recorrido, y el centro del campo estará comandado por dos futbolistas que representan muy bien el espíritu competitivo del equipo: Scott McTominay y John McGinn.
La presencia de McTominay, ahora más liberado en las zonas de llegada, es una de las claves emocionales y futbolísticas de la convocatoria. A su alrededor están Billy Gilmour, Lewis Ferguson, Ryan Christie, Kenny McLean, Ben Gannon-Doak y Findlay Curtis, siendo este último una de las llamadas más llamativas. Curtis, con margen de crecimiento, se ha ganado el sitio después de una temporada en la que se ha hecho un nombre en las apuestas del fútbol escocés.
Bajo palos también hay una decisión con historia. Craig Gordon, con 43 años en su carnet de identidad, entra en la lista junto a Angus Gunn y Liam Kelly, reforzando la idea de continuidad y experiencia de la lista de Escocia. En defensa, además de los ya mencionados Robertson y Tierney, están Gran Hanley, Jack Hendry, Aaron Hickey, Dom Hyam, Scott McKenna, Nathan Patterson, Anthony Ralston y John Souttar.
Una convocatoria de 26 jugadores para competir en un grupo exigente
Además de la zaga y el centro del campo, la apuesta en ataque por parte de Clarke está conformada por Ché Adams, Lyndon Dykes, George Hirst, Lawrence Shankland y Ross Stewart. Aquí vemos perfiles distintos que configurarán distintas formas de atacar para el cuadro escocés, con Adams y Dykes que ya conocen bien el plan del seleccionador, Hirst que ha estado presente durante el camino clasificatorio y Shankland, acostumbrado a asumir responsabilidades. La novedad es la vuelta de Ross Stewart, que apotará centímetros en los partidos más cerrados. En choques como ante Brasil, puede ser determinante en las cuotas Escocia vs Brasil gracias a su facilidad para rematar balones por alto.
Escocia competirá en el Grupo C junto a Haití, Marruecos y Brasil, un cuadro con recuerdos evidentes para una generación que todavía conserva en la memoria el Mundial de 1998. El estreno ante Haití marcará el primer examen real de una selección aspira a derribar una barrera histórica: superar por primera vez la fase de grupos. Para lograrlo, Clarke se aferra a un vestuario reconocible, intenso y construido alrededor de líderes que ya saben lo que significa cargar con las expectativas de todo un país.