- Un proyecto pionero que conecta productores y restaurantes
- Una red que impulsa la gastronomía navarra
- Ekoalde la logística clave del proyecto
- Productos locales con nombre y apellido
- Una apuesta por el turismo enogastronómico sostenible
Un proyecto pionero que conecta productores y restaurantes
Abres la carta de un restaurante y, mientras lees lo que ofrece, te encuentras con “manzana de Mendigoría”, “puerro de Peralta” o “tomate de Puente de la Reina”. Te animas a probarlo. Eso es exactamente lo que pretende ‘Del Campo a la Mesa’, una iniciativa que conecta a productores locales con 50 establecimientos hosteleros de Navarra, elevando la experiencia gastronómica a otra dimensión.
Íñigo Ziganda San Martín, responsable de Ekoalde (Alimentos Ecológicos de Navarra/Nafarroako Elikagai Ekologikoak), explica que se trata de un proyecto piloto y pionero en España, impulsado por el Departamento de Turismo del Gobierno de Navarra en colaboración con INTIA. Su objetivo es acercar productos locales de calidad a la hostelería con un claro impacto turístico. “Es un proyecto que devuelve a Navarra al lugar que le corresponde en la experiencia enogastronómica”, afirma.
Una red que impulsa la gastronomía navarra
El proyecto conecta 60 pequeñas producciones locales con 50 restaurantes y hoteles emblemáticos repartidos por toda la comunidad. Esta red permite articular una cadena de valor en la que productores, hosteleros y consumidores salen beneficiados.
“Viene a tejer una red en la que se engloba la parte productora, que acerca su producto a la hostelería; a la hostelería le facilita el acceso; y finalmente, el consumidor aprecia todas las virtudes de nuestra huerta, montes y ganadería”, explica Ziganda.
Ekoalde la logística clave del proyecto
Aunque el proyecto lleva apenas tres meses, su funcionamiento ha sido excelente gracias a la coordinación de los productores a través de Ekoalde, que permite organizar la oferta de forma eficiente, sostenible y competitiva.
Ziganda destaca que el principal reto es la logística: “El desafío fundamental es logístico, porque Navarra es una tierra extensa, de norte a sur, y debemos garantizar que los productos locales lleguen a los establecimientos de manera eficiente”.
Productos locales con nombre y apellido
Una de las claves del proyecto es dar visibilidad a quienes están detrás de cada alimento. “Queremos que cada producto local tenga nombre y apellido en la carta de los restaurantes”, explica Ziganda.
En algunos establecimientos, incluso, se muestran fotografías de los agricultores y ganaderos, reforzando la conexión entre quien cultiva y quien consume. De este modo, la historia del producto se convierte en parte de la experiencia gastronómica.
Una apuesta por el turismo enogastronómico sostenible
‘Del Campo a la Mesa’ llega en un momento clave, con un turismo enogastronómico en expansión y una creciente demanda de productos ecológicos y de proximidad. “Es el momento ideal para dar este paso y recuperar el lugar que históricamente Navarra ocupaba en el panorama enogastronómico”, asegura Ziganda.
El objetivo es que la iniciativa no sea puntual, sino que crezca de forma sostenible y duradera. “El proyecto debe crecer bien, sano, a buen ritmo y bien alimentado, para que no sea algo esporádico, sino que perdure”, concluye.