- Vicente Aguado, Abuelo de Tudela 2025 por su vida de entrega, fe y alegría
- Una llamada inesperada cargada de emoción
- Abuelo y bastón de generaciones
- Una vocación por enseñar y servir
- Un fiestero de corazón
- Firmeza de valores, dulzura de carácter
Vicente Aguado, Abuelo de Tudela 2025 por su vida de entrega, fe y alegría
El próximo viernes 25 de julio, coincidiendo con el Día de Santiago, la Peña La Jota rendirá homenaje a Vicente Aguado Hernández como Abuelo de Tudela 2025. El acto tendrá lugar a las 13:00 horas, reconociendo una trayectoria de compromiso, serenidad y alegría que ha dejado huella en la vida social y festiva de la ciudad.
A sus 83 años, Vicente representa la memoria viva de Tudela, una ciudad que siente como propia desde que llegó con 12 años desde Murchante. “La gente piensa que soy de Tudela de toda la vida, pero llegué con 12 años”, comenta con naturalidad. Desde entonces, ha sido parte activa del tejido social: como educador, festero incansable, devoto convencido y, sobre todo, como abuelo.
Una llamada inesperada cargada de emoción
El anuncio le llegó de forma sencilla pero significativa: una llamada de Sonia, presidenta de la Peña La Jota, quien le comunicó que había sido elegido Abuelo de Tudela. “Todavía hoy recuerdo esa llamada con una sonrisa quedada”, explica conmovido, agradeciendo el gesto de quienes lo conocen y aprecian.
Abuelo y bastón de generaciones
Padre de dos hijos y abuelo de tres nietos, Vicente asume con orgullo su papel en la familia. “Somos el remedio cuando los padres no llegan”, afirma. Para él, los abuelos son fundamentales. “A los nietos, sobre todo cuando son pequeños, les llamo los quitapenas porque en esta sociedad tan convulsa, vienen a casa y te hacen reír. Son una alegría”, añadió.
Una vocación por enseñar y servir
Su vida laboral estuvo marcada por la educación. Fue maestro durante más de 40 años en Rada, Roncal y especialmente en Tudela, en colegios como Elvira España y la Compañía de María. Supo adaptarse a los cambios, desde la antigua enseñanza nacional hasta la actual ESO. “Me gustaba tanto enseñar como aprender”, recuerda.
Tras su jubilación a los 60 años, continuó con múltiples inquietudes: músico aficionado, miembro de la rondalla Muskaria, catequista, colaborador parroquial y devoto de la Virgen de los Milagros de Ágreda, a quien peregrinó a pie durante 23 años.
Un fiestero de corazón
Vicente vive las fiestas con intensidad, tanto desde la fe como desde la calle. En 2004 tuvo el honor de lanzar el cohete inaugural de las fiestas, un momento que recuerda con emoción. “Viva Santa Ana, viva Navarra, viva Tudela”, gritó entonces.
Valora tradiciones como la dorotea, lamenta ciertos cambios como el alejamiento de la feria del centro, pero sigue disfrutando como un chaval de las charangas, cenas familiares y fuegos artificiales. “Ahora, a las doce de la noche ya me voy a la cama, que al día siguiente hay que madrugar para ir a misa”, bromea.
Firmeza de valores, dulzura de carácter
Su fe forma parte de su día a día. Cada mañana de julio, acude a misa en la Catedral a las ocho. “Me gusta mucho la iglesia, soy católico”, dice mientras muestra con afecto las estampas que lleva siempre en su cartera.
Vicente Aguado encarna una forma de estar en el mundo: coherente, generoso y alegre. Por eso, el próximo 25 de julio, la Peña La Jota celebrará con él no solo su persona, sino también el valor de todos esos abuelos y abuelas que siguen siendo el corazón invisible de muchas familias tudelanas.

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