- Cintruénigo se volcó en recuerdo de Sara Jiménez
- La familia reclamó cambios urgentes contra el acoso escolar
- Datos del acoso escolar que alertan a la sociedad
- Lectura del manifiesto por Sara y contra el acoso
- Minuto de silencio y homenaje musical
- Quién era Sara Jiménez
Cintruénigo se volcó en recuerdo de Sara Jiménez
Alrededor de 2.000 vecinos y vecinas de Cintruénigo y de otras localidades de la zona abarrotaron la plaza de los Fueros durante la concentración convocada en memoria de Sara Jiménez, la joven fallecida el pasado 27 de febrero tras años de acoso escolar.
El acto reunió a familiares, amigos y ciudadanos que quisieron mostrar públicamente su respaldo a la familia y denunciar el bullying que Sara sufría desde que tenía tan solo 12 años. Durante mucho tiempo, la joven ocultó esta situación para no preocupar a sus padres. Cuando la familia tuvo conocimiento de los hechos intentó detenerlos por todos los medios posibles, pero el acoso continuó.
A partir de entonces se inició un proceso de atención en Salud Mental que no consiguió evitar el fallecimiento de la joven.

La familia reclamó cambios urgentes contra el acoso escolar
Durante la concentración tomaron la palabra Leyre Mediavilla Jiménez, prima de Sara, y Sandra Alduán Ayala, tía de la víctima, quienes trasladaron el mensaje de la familia y reclamaron cambios urgentes para combatir el acoso escolar.
En su intervención pidieron que “nadie vuelva a mirar hacia otro lado. Que las administraciones públicas actúen con urgencia. Que se revisen los protocolos escolares. Que se mejoren los sistemas de atención sanitaria en Salud Mental. Que reformen las leyes para proteger realmente a las víctimas”, reclamaron.
Además, señalaron que “el objetivo de esta concentración no es otro que luchar por la dignidad de nuestros hijos, por la justicia social y para que ninguna familia vuelva a sentirse sola frente al acoso”, defendieron.
Datos del acoso escolar que alertan a la sociedad
Durante el acto también se recordaron algunos datos recogidos por el Gobierno de Navarra en 2025 que reflejan la dimensión del problema. Según estas cifras, el 54% del alumnado reconoce haber sufrido acoso escolar, mientras que el 46% admite haber acosado a otros compañeros y el 60% asegura haber presenciado situaciones de bullying.
Para la familia de Sara, estas cifras demuestran que los protocolos actuales no están funcionando de manera eficaz y que es necesario reforzar tanto la prevención como la atención a las víctimas.

Lectura del manifiesto por Sara y contra el acoso
Durante la concentración también se leyó el “Manifiesto por Sara y contra el acoso en edad escolar”, en el que se recordó la historia de la joven y se denunció la gravedad de una realidad que sigue afectando a muchos menores.
“Hoy nos hemos reunido aquí, por Sara.
Pero, sobre todo, nos hemos reunido aquí por todos los niños y niñas que hoy siguen sufriendo acoso.
Sara era una joven cariñosa.
Amiga de sus amigos.
Una chica responsable, buena estudiante, con una bonita voz que llenaba de vida a quienes la escuchaban.
Tenía una capacidad especial para escuchar y para acercarse a quienes más lo necesitaban.
Era una chica con sueños.
Con ilusiones.
Con toda una vida por delante.
Durante mucho tiempo lo sufrió callada.
Calló para no preocupar a sus padres.
Calló para no hacer daño a quienes más quería.
Hasta que un día no pudo más… y pidió ayuda.
Pero la ayuda, aunque llegó, no fue suficiente.
Hoy queremos decir algo muy claro: El acoso no son cosas de niños.
El acoso es violencia.
Es humillación.
Es aislamiento.
Es miedo.
Y, en algunos casos… es muerte.
Le fallamos los padres, todos los padres, porque somos nosotros los que educamos a nuestros hijos en los valores que la sociedad necesita de convivencia y libertad. En los centros educativos se imparte conocimiento.
Le falló el sistema sanitario de Salud Mental, que no tiene suficientes recursos para ayudar a estos jóvenes.
Según datos del Gobierno de Navarra, el 46 % del alumnado reconoce haber acosado a otros compañeros.
Un sistema donde el 60 % de los estudiantes ha presenciado acoso.
Y donde más de la mitad del alumnado —el 54%— ha sufrido algún tipo de acoso escolar.
Estos datos son números. Pero detrás de los números hay vidas.
Son niños que tienen miedo de ir al colegio o salir a la calle.
Son adolescentes que lloran en silencio en sus habitaciones.
Son familias enteras que viven un angustioso día a día.
Por eso, hoy pedimos algo muy sencillo.
Que nadie vuelva a mirar hacia otro lado.
Que las administraciones públicas actúen con urgencia.
Que revisen los protocolos escolares.
Que mejoren los sistemas de atención sanitaria en Salud Mental.
Que reformen las leyes para proteger realmente a las víctimas.
Porque ahora mismo hay niños y niñas que están sufriendo y que esperan ayuda.
Por Sara ya no podemos cambiar lo ocurrido.
Pero podemos transformar el dolor en compromiso.
Podemos convertir el silencio en denuncia.
Podemos unirnos para proteger a nuestros jóvenes.
Y, como hoy, podemos alzar la voz muy alto.
Gracias, por estar hoy aquí.
Gracias, por cada gesto de apoyo.
Gracias, por cada mensaje recibido desde toda España.
Gracias a todos los profesionales que ayudaron a Sara.
Que nadie piense que esto termina hoy.
Porque esto no es un final, es el comienzo de una lucha.
Una lucha por la dignidad de nuestros hijos para que sean libres y auténticos.
Una lucha por la justicia.
Una lucha para que ningún menor vuelva a sentirse solo frente al acoso.
Por ti, Sara.
Y por todos aquellos a los que todavía estamos a tiempo de ayudar.”
Minuto de silencio y homenaje musical
Tras la lectura del comunicado, los asistentes escucharon la canción ‘El eco de Sara’, compuesta por Nerea Abete Landa, conocida en redes sociales como Mia Project.
@nerea_mia1989 🕊️ Por Sara. Y por todas las voces que el acoso ha intentado apagar. Diecisiete años y un talento inmenso. Hoy cambiamos el silencio por música para que tu jota siga resonando y para gritar bien fuerte que el bullying destruye vidas. Nadie debería enfrentarse a esto en soledad. Si ves a alguien sufriendo, no mires a otro lado. Romper el silencio salva vidas. Vuela libre, compañera. ✨ 📞 Si necesitas ayuda o conoces a alguien que la necesite: Teléfono contra el acoso escolar: 900 018 018 Línea de atención a la conducta suicida: 024 (Son gratuitos, confidenciales y no dejan rastro). Ayúdanos a compartir este mensaje. Que el miedo cambie de bando. #StopBullying #AcosoEscolar #BullyingNo #SaraJimenez #Cintruenigo ♬ sonido original - MiaProject💖Nerea💖💡🧂
El acto concluyó con un minuto de silencio que llenó la plaza de recogimiento en memoria de Sara.
Quién era Sara Jiménez
Sara Jiménez nació en Ucrania en 2008 y fue criada desde los 18 meses, junto a su hermano, por la familia Jiménez Jiménez.
Realizó sus estudios de Infantil y Primaria en el CEIP Otero de Navascués de Cintruénigo y posteriormente comenzó la Educación Secundaria en el IESO La Paz de la localidad.
El acoso escolar comenzó cuando tenía 12 años, tanto dentro como fuera del entorno escolar y también en redes sociales. Esta situación motivó su atención en distintos centros de salud mental de Navarra. El acoso se prolongó durante años hasta que, en cuarto de la ESO, fue trasladada a un centro formativo de Barcelona, donde también recibió atención psicológica en un centro privado.
En 2025 regresó a Cintruénigo para continuar sus estudios en el grado de Dependencia del CIP ETI de Tudela. Sin embargo, tuvo que ser nuevamente ingresada en un centro de salud mental de Navarra, donde falleció el pasado 27 de febrero de 2026.
Sara era una joven con una fuerte inquietud artística. Le gustaba practicar gimnasia rítmica, tocar la trompeta, pintar y explorar diferentes formas de expresión artística. Su mayor pasión era cantar, motivo por el que formaba parte de la escuela de jotas Aires del Alhama de Cintruénigo, participando en diversos certámenes dentro de la Comunidad Foral.
Además, dedicaba parte de su tiempo a ayudar a los demás mediante el voluntariado en ANFAS, donde acompañaba a niños con discapacidad gracias a su capacidad de empatía, escucha y cercanía.
El recuerdo de Sara y la multitudinaria respuesta de la ciudadanía dejaron en Cintruénigo un mensaje claro contra el acoso escolar y a favor de una mayor protección para los menores que lo sufren.