- Centro de día de Murchante
- Financiación y presupuesto
- Infraestructura e instalaciones
- Plazas y servicios
- Modelo de atención integral centrada en la persona
Centro de día de Murchante
La presidenta de Navarra, María Chivite, inauguró un nuevo centro de día en Murchante, que ofrece un total de 30 plazas para atención integral a personas mayores de 65 años, tanto dependientes como no dependientes. Actualmente, ya están ocupadas 21 plazas, reflejando la buena acogida de este servicio en la comunidad.
Este centro ha sido concebido para brindar una atención profesional y personalizada, atendiendo no solo a los usuarios, sino también apoyando a quienes los cuidan. Según Chivite, por cada plaza disponible, se beneficia al menos a dos personas, mostrando así la doble dimensión de este recurso: la atención directa y el respaldo a las familias.
Además de facilitar la calidad de vida de los mayores, el centro cumple un rol crucial en la cohesión territorial de Navarra, ya que asegura que tanto habitantes de pueblos como de ciudades reciban una atención con la misma calidad y profesionalidad.
Financiación y presupuesto
El desarrollo del centro de día contó con una inversión inicial de 140.000 euros en 2011, mayormente aportados por el Gobierno de Navarra. Sin embargo, las obras quedaron paralizadas desde 2012, retomándose en 2022 gracias a una subvención de 400.000 euros vinculada a los Fondos Next Generation EU, administrados a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
El presupuesto total para construir y poner en marcha el edificio ascendió a más de un millón de euros, con un aporte cercano al 50% del Gobierno de Navarra. Además, el equipamiento requirió una inversión adicional de 100.000 euros, parcialmente subvencionados por el Consorcio EDER y la Fundación La Caixa.
Los costes de urbanización, que suman 146.000 euros, fueron cubiertos íntegramente por el Ayuntamiento de Murchante, que ha aportado un total de 816.000 euros desde el inicio del proyecto hasta la finalización.
Infraestructura e instalaciones
El centro, ubicado en un edificio de 501,45 metros cuadrados útiles distribuidos en tres plantas, concentra todas las áreas destinadas a los usuarios en la planta baja. Entre las instalaciones destacadas se encuentran una sala polivalente de 102 metros cuadrados, varias salas para distintas actividades, comedor, aseos y baños asistidos, así como un almacén.
Un detalle especial del jardín principal es la inclusión de olivos centenarios, donados por Javier Sancho, dueño de un vivero local, lo que aporta un ambiente más acogedor y tradicional al espacio.
Plazas y servicios
El centro empezó a funcionar el 2 de febrero y está gestionado por la Fundación Carmen Uguet de Resayre. Ofrece atención diurna de lunes a viernes en horario flexible, adaptándose a las necesidades individuales de cada persona usuaria.
Entre los servicios disponibles se incluyen atención personal básica, terapias, rehabilitación y actividades socioculturales. El objetivo es ayudar a las personas a permanecer en su entorno habitual y brindar soporte a sus cuidadores.
El coste real de una plaza completa es de 1.552,86 euros mensuales, pero gracias a la financiación del Gobierno de Navarra, las personas usuarias pagan solo 315,5 euros, asumiendo el Ejecutivo el 80% restante.
Desde 2022, el Gobierno ha impulsado la creación de más centros de día, logrando duplicar el número de plazas en solo tres años, para acercar esta atención a toda la comunidad con un modelo que muchos califican como “democracia cuidadora”.
Modelo de atención integral centrada en la persona
El centro de día de Murchante basa su trabajo en un modelo que respeta los derechos individuales, la intimidad, la independencia y las preferencias de cada persona. Desde la entrada, se realiza una evaluación completa para definir cuidados personalizados, con seguimiento continuo.
Además, cuenta con un equipo interdisciplinar que colabora para ofrecer una atención eficiente, optimizando recursos sin perder calidad. La flexibilidad organizativa permite adaptar las actividades al entorno y favorecer la coordinación con otros servicios e instituciones.
El programa busca crear un ambiente familiar y protector, estimulando la autonomía a través de la estimulación y reeducación, y evitando la institucionalización en la medida de lo posible. Las actividades promueven la participación activa para prevenir el aislamiento, mientras se brinda apoyo a los cuidadores para mitigar el estrés derivado de sus responsabilidades.