Hasta hace poco, las golondrinas eran reconocidas por su rol beneficioso en el control de insectos, incluidos mosquitos que pueden transmitir enfermedades como el dengue o el Zika, relacionadas con el cambio climático. Por ejemplo, un avión común puede consumir hasta 20 kilos de mosquitos en un año.
El avión común es un pequeño pájaro de la familia de las golondrinas que construye sus nidos en paredes naturales y aleros de edificios utilizando barro, creando una estructura con un pequeño agujero de entrada.
Además de los problemas causados por los pesticidas agrícolas, los nidos de avión común enfrentan una amenaza significativa durante los meses de primavera y verano, cuando están en plena época de reproducción. En Navarra, se han documentado casos de destrucción de nidos en numerosos pueblos y ciudades, con el argumento de que los excrementos de estos pájaros ensucian las paredes y suelos de los edificios.
Actualmente, Gurelur está monitoreando las colonias de nidos en Barañain y en Reta (Izagaondoa), donde se está produciendo la destrucción de estos nidos. La organización planea presentar denuncias ante la Consejería de Medio Ambiente por estos actos, los cuales se han repetido en los últimos años sin que se tomen medidas efectivas para evitar la destrucción de colonias de una especie incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Navarra.
A diferencia de lo que ocurre en Navarra, en Europa se fomentan acciones para proteger a esta especie, como la instalación de nidos artificiales en los aleros de las casas, reflejando una cultura de respeto hacia estas aves.
Gurelur continúa haciendo un llamado a la Consejería de Medio Ambiente para que cumpla con su responsabilidad de prevenir y sancionar estos actos contra la fauna protegida en Navarra, y continuará presentando denuncias en respuesta a las preocupaciones de los ciudadanos que observan estos actos con creciente preocupación.