La presidenta de Navarra, María Chivite, ha participado hoy en una reunión clave con las entidades locales y comunidades de regantes que serán usuarias de la Segunda Fase del Canal de Navarra, celebrada en la Sede de Bardenas Reales. Esta reunión, convocada por el Departamento de Cohesión Territorial, ha contado también con la presencia del consejero Óscar Chivite y el director general de Administración Local y Despoblación, Jesús María Rodríguez.

Durante el encuentro, María Chivite ha destacado los avances del proyecto, enfatizando que, tras superar una de las etapas más complejas —la Declaración de Impacto Ambiental—, el canal es ahora “una realidad cada vez más cercana”. La presidenta ha subrayado que la licitación de la infraestructura se realizará en primavera, lo que permitirá continuar con los siguientes hitos. Ha calificado la aprobación de la declaración de impacto como “un punto de inflexión”, tras dos años y medio de complejos trámites administrativos. Además, ha asegurado que el Gobierno de Navarra ha priorizado el desarrollo de esta segunda fase, reconociendo la demanda histórica de la Ribera, no solo por parte de los agricultores, sino también de la industria y de los ciudadanos que exigen agua de calidad.
Por su parte, el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha recordado que la presión y unión de toda la Ribera ha sido fundamental para alcanzar este momento. Ha mencionado que, aunque el proyecto llega con nueve años de retraso, es vital que las 20.000 hectáreas regables prometidas lleguen sin excepciones. “Ni una menos”, ha insistido Toquero, haciendo énfasis en que no se trate únicamente de hectáreas de sustitución, sino que se apueste también por nuevo regadío. “Esto significa transformar secano en regadío, lo que genera riqueza y permite atraer nuevas empresas agroalimentarias a la Ribera”, ha apostillado. Toquero ha asegurado que los ayuntamientos están preparados para colaborar y garantizar el éxito del proyecto, aunque ha expresado su preocupación por el retraso acumulado y ha pedido que no se culpabilice a los ayuntamientos por ello.
Este encuentro ha sido un paso más hacia la consolidación de la segunda fase del Canal de Navarra, un proyecto clave para el desarrollo de la Ribera y para garantizar el acceso a agua de calidad para sus habitantes.
