Tudela

Las dos Santanas

En Tudela, Santa Ana es una figura central en nuestras fiestas. Para los nuevos tudelanos, puede resultar confuso entender la historia de nuestras dos imágenes de Santa Ana. Este artículo aclara estas tradiciones y celebra nuestra rica herencia cultural.

Las dos Santanas _MG_1552 Tomás Saso Fiestas 2022
photo_camera Es curioso que la Santa Ana que veneramos en la procesión y en su capilla sea más antigua que la llamada “Santana la Vieja”

Según las estadísticas de población de Tudela, en los últimos años la mayoría de los tudelanos no han nacido en la ciudad, superando en número a los tudelanos de origen. Por lo tanto, quiero aportar mi pequeño grano de arena para que los nuevos tudelanos comprendan la importancia de nuestras tradiciones, especialmente en lo que respecta a Santa Ana, fundamental en nuestras fiestas.

En primer lugar, es importante aclarar una confusión común: algunos llaman a Santa Ana “Virgen Santana”. Sin embargo, Santa Ana no es la Virgen, sino la madre de la Virgen María.

Otra cuestión interesante es la historia de nuestras dos imágenes de Santa Ana, un caso curioso que requiere un cierto grado de fe para ser aceptado tal como es.

Nuestra Patrona, venerada en su capilla y en la procesión, es una escultura gótica del siglo XIII o XIV. Por otro lado, “Santana la Vieja”, que se encuentra en la iglesia de la Magdalena y es procesionada en la madrugada del 26 de julio, es una imagen más reciente, del siglo XV. Es curioso que la Santa Ana que veneramos en la procesión y en su capilla sea más antigua que la llamada “Santana la Vieja”.

La imagen de Santa Ana de la catedral es una compleja transformación de una escultura que originalmente representaba a la Virgen María y al Niño Jesús. Para convertirla en Santa Ana, la Virgen y el Niño, se le añadió otra cabecita. La cabeza superior, que en la imagen original representaba al Niño Jesús, pasó a ser la Virgen María, mientras que la cabecita añadida representa al Niño Jesús. Esta es la razón por la que nuestra Patrona tiene una cara tan joven. Naturalmente, el manto oculta este enredo.

Por el contrario, la llamada “Santana la Vieja” representa la verdadera edad de la abuela de Jesús. Según varios documentalistas, se intentó cambiar a Santa Ana con su manto por la llamada “Santana la Vieja”, pero la devoción del pueblo por sus patronos o patronas es firme, y es mejor no tocarla.

Con esto y otros aspectos relacionados con nuestras fiestas, queda claro que las tradiciones es mejor mantenerlas tal y como son. Los añadidos y complementos, lejos de mejorar, a menudo restan el regocijo y la unidad popular de los tudelanos.

¡Felices fiestas y viva Santa Ana!