Agentes de la Policía Foral, adscritos al GRIM (Grupo Investigación Medioambiental), investigan a un vecino de Cintruénigo por un delito contra la flora y fauna.
Agentes de la Brigada de Protección Medioambiental de la Comisaría de Tudela tuvieron conocimiento de la posible utilización de artes prohibidas para la caza de pajarillos. En inspecciones realizadas en el término de “Los Postigos” se localizaron entre olivos ocho de estos cepos. Se identificó a un varón de 82 años que supervisaba las “posturas” y recogía cinco de estos pajarillos ya muertos. Se le intervinieron un total de 26 cepos y 5 aves.
Las aves cazadas -herrerillo común, petirrojo y curruca capirota- son insectívoras y están protegidas según el Listado LESPE (Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial). Con la utilización de estos cepos se da captura y muerte de forma no selectiva a aves paseriformes, utilizando como cebo hormigas aladas. Hecho ilícito que viene recogido en el art. 334 del Código Penal con una pena de prisión de seis meses a dos años de cárcel, o multa de ocho a veinticuatro meses y en todo caso, inhabilitación especial para profesión u oficio, e inhabilitación especial para el ejercicio de la caza o pesca por tiempo de cuatro años.
De todo ello se elaboró el correspondiente atestado, que fue remitido al Juzgado de Instrucción de Tudela y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Navarra.
