Ecologistas en Acción de Navarra ha presentado alegaciones al proyecto del Gobierno de Navarra para centralizar la gestión de los fangos de depuradoras en una nueva planta ubicada en Tudela. Este proyecto ha sido expuesto al público y ha suscitado preocupación en diversos sectores debido a sus posibles impactos ambientales.
La planta propuesta tratará los fangos resultantes de la depuración de aguas residuales urbanas mediante un proceso de biometanización. Este proceso implica la descomposición de los fangos en un ambiente sin oxígeno, donde bacterias metanogénicas generan biogás. Este gas, una vez refinado, podría utilizarse como fuente de energía. Sin embargo, la cantidad de residuos generados al final del proceso es casi la misma que al inicio, lo que implica la necesidad de gestionar grandes volúmenes de fangos digeridos.
Uno de los principales puntos de preocupación es el destino final de estos fangos. Según la información disponible, se utilizarían como fertilizante agrícola, lo cual conlleva riesgos. “La composición de los lodos de depuradoras urbanas no es estable,” advierte Ecologistas en Acción, señalando la posible presencia de metales pesados y otros contaminantes que podrían afectar los suelos agrícolas.
El proyecto planea centralizar la gestión de aproximadamente el 40% de los fangos de Navarra en Tudela, lo que multiplicaría por cinco la cantidad de residuos que actualmente se manejan en la depuradora de la ciudad. Según Ecologistas en Acción, esta operación implicaría un uso considerable de energía, con el consecuente aumento de emisiones de gases de efecto invernadero debido al transporte y tratamiento de los residuos.
Además, la organización ecologista critica la falta de transparencia en la planificación del proyecto. Alega que solo se ha hecho pública la segunda fase del plan global, la cual aborda la biometanización, sin detallar cómo se gestionarán las 170.000 toneladas anuales de lodos resultantes. “Esta división artificial del proyecto global en tres fases y tres proyectos diferentes es una vulneración de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental,” señalan.
Por último, Ecologistas en Acción subraya que la ubicación propuesta para la planta de biogás presenta cuatro incumplimientos básicos según el POT 5 Eje del Ebro, incluyendo la situación en un suelo no urbanizable y en una zona inundable de alto riesgo. Además, destacan la proximidad del proyecto al río Ebro, una zona protegida dentro de la Red Natura 2000, lo que podría tener un impacto adicional en los hábitats fluviales y agrícolas circundantes.
Ante estas preocupaciones, la organización insta al Gobierno de Navarra a reconsiderar su enfoque y promover la creación de pequeñas plantas de gestión de residuos cerca de su lugar de origen, siguiendo los principios de proximidad y autosuficiencia establecidos en la legislación vigente.