- Un relevo marcado por la emoción y la continuidad
- Un liderazgo coral
- Más calidad que cambios
- 50 años de gigantada: una cita doble
- Una réplica con espíritu fiel
- Otros actos que organiza la Orden del Volatín
- Una vivencia personal y colectiva
- Mecenazgo y sostenibilidad del proyecto
- Un mensaje de compromiso
Un relevo marcado por la emoción y la continuidad
La reciente pérdida de Emilio Garrido, expresidente de la Orden del Volatín, ha llenado de tristeza un momento que debía ser de celebración y continuidad. Días después del traspaso de cargos, su fallecimiento ha marcado el inicio del mandato de Celes Sebastián, quien asume el reto con respeto, responsabilidad e ilusión.
“Ha sido un buen tudelano, un buen presidente, un buen miembro de la Orden del Volatín”, recuerda con emoción el nuevo presidente, que subraya su compromiso de seguir impulsando una Orden participativa y volcada en la cultura y la tradición de Tudela.
Un liderazgo coral
“La idea es afrontar este nuevo cargo con ilusión”, comenta Celes Sebastián. Tras años colaborando en la gigantada y otros actos desde un segundo plano, ahora pasa a estar al frente. “Esto va a ser una labor de equipo. No pretendemos que sea un tema presidencialista, y Emilio tampoco lo pretendía”, añade. Su objetivo es que la Orden camine como un conjunto: con la Junta, el presidente, los caballeros y todas las personas implicadas. La línea de trabajo será la misma de los últimos años, con el propósito de mejorar lo que sea posible.
Más calidad que cambios
Sobre posibles novedades, Sebastián insiste en que no se trata de cambiar, sino de mejorar. “Queremos que todos los actos se mantengan con calidad y entusiasmo. Y si hay opción de hacer más, lo valoraremos”, explica. En especial, destaca la importancia de la Semana de la Verdura como elemento clave para visibilizar Tudela y la Ribera más allá del ámbito local.
50 años de gigantada: una cita doble
Uno de los grandes hitos de este año será la celebración del 50º aniversario de la gigantada. “Se celebrará en dos actos, pero es importante decir que no son dos gigantadas distintas, sino una misma dividida en dos momentos”, aclara.
El sábado 26 de julio se hará una réplica de la primera edición de 1975, en formato procesión, mientras que el domingo 27 se mantendrá el actual formato de las tres plazas. “Durante todos estos años ha habido tres formatos distintos, y este año queremos hacer un guiño a aquel inicio con esa réplica”, explica.
Una réplica con espíritu fiel
Para el acto conmemorativo del día 26, la Orden ha invitado a las comparsas que participaron en la primera edición: Cascante, Corella, Fitero, Olite, Pamplona, Sangüesa, Tafalla y Tudela. Sin embargo, algunas como Pamplona y Sangüesa no podrán acudir, y otras han declinado por falta de integrantes. “Hay comparsas que incluso ya están trabajando con gigantillas para formar a los más jóvenes”, apunta Sebastián, que espera que la situación mejore y haya relevo generacional.
Otros actos que organiza la Orden del Volatín
Además de la gigantada, la Orden organiza actos emotivos y simbólicos. Uno de ellos es la entrega de pañuelos rojos en las residencias de mayores, el 23 de julio. “Es muy emotivo, porque los mayores también se merecen formar parte de las fiestas”, subraya el presidente.
También participa en la procesión de Santiago, siendo la única entidad civil autorizada para organizar una procesión religiosa en Tudela. “Ahí también estamos”, comenta, además de los encierrillos para los más pequeños, como vía para introducir a la infancia en la tradición festiva.
Una vivencia personal y colectiva
“Siempre me ha gustado participar”, afirma Celes Sebastián. “La procesión de Santiago tiene una carga simbólica muy especial, y la gigantada es un acto importante. La sonrisa de los niños no tiene precio”. Además, ver cerca de 100 figuras bailando en las calles de Tudela es, para él, una experiencia inolvidable.
Mecenazgo y sostenibilidad del proyecto
El presidente recuerda que la Orden del Volatín está reconocida como proyecto de mecenazgo cultural por el Gobierno de Navarra. Las personas y empresas que realicen aportaciones económicas obtienen deducciones fiscales: del 80% en los primeros 150 euros y del 40% en el resto. “El año pasado conseguimos unos 3.000 euros gracias a estas aportaciones”, explica.
También agradece la colaboración del Ayuntamiento de Tudela, cuya subvención permite sostener actos como la gigantada, que cuesta entre 18.000 y 20.000 euros.
Un mensaje de compromiso
Para cerrar, Celes Sebastián lanza un mensaje claro: “Queremos que la procesión de Santiago siga siendo importante, que los mayores se sientan parte de las fiestas, que los pequeños se inicien en nuestras tradiciones y que la gigantada siga creciendo mientras el presupuesto nos lo permita. Nuestra intención es seguir mejorando, año tras año”.
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