Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 22 de julio de 2019
  • Actualizado 18:51

VILLAFRANCA

Villafranca, el lugar que respira barroco

Paseando entre sus edificios se comprueba fácilmente que en Villafranca se respira diferente al resto de localidades navarras.

Dando un paseo por uno de sus caminos podemos observar esta bonita estampa de Villafranca con su iglesia de Santa Eufemia
Dando un paseo por uno de sus caminos podemos observar esta bonita estampa de Villafranca con su iglesia de Santa Eufemia
Villafranca, el lugar que respira barroco

Paseando entre sus edificios públicos, privados y religiosos se comprueba fácilmente que en Villafranca se respira diferente al resto de localidades navarras, un aire barroco que maravilla los ojos de los más observadores.

Muchas de sus casas son de ladrillo, de dos o tres niveles sobrios en decoración y con grandes balcones. Las fachadas suelen mostrar majestuosos escudos de piedra bellamente orlados.

El más bello rincón arquitectónico lo forman la Parroquia de Santa Eufemia, el Palacio de Bobadilla y el Convento de Nuestra Señora del Carmen, que se extienden ante un espacioso mirador (Paseo Marqués de Vadillo, popularmente conocido como el Atrio). Continuando hacia la Plaza de los Fueros, se cierra el conjunto con dos edificios más, el Palacio del Conde Rodezno y la Casa Consistorial.

Si bien estos dos caserones-palacios mencionados son los más representativos, a lo largo del casco antiguo existen varios edificios señoriales que comparten los mismos rasgos (entre otros, la Casa de los Arévalos, o la del Marquesado de Villabrágima).

Un gran ejemplo del barroco que impera en la localidad ribera es el Palacio de Bobadilla, una construcción levantada con ladrillo macizo cara vista a las fachadas exteriores. El edificio data de finales del siglo XVII o comienzos del XVIII y cuenta con numerosos sótanos, dos plantas y un ático.

En la fachada que queda al Poniente se sitúa la puerta principal, adintelada de piedra, con un balcón en su parte superior, montando sobre tres ménsulas de piedra. Hay una hornacina entre pilastrillas, coronada con tímpano curvo, donde se albergó una imagen. La típica galería de arcos de medio punto cuenta con decoración geométrica, y la cornisa, de madera, ha sido completamente reconstruida. 

Naturaleza

Además de sus monumentos, Villafranca cuenta con importantes entornos naturales como son sus sotos, que acopañan al río Aragón, o la Badina de la Escudera, poblada de carrizos y juncales en una zona húmeda.