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  • Diario Digital | Jueves, 25 de Abril de 2019
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FITERO

Reabierto el puente de Fitero tras una inversión de 173.556€

Reabierto el puente de Fitero tras una inversión de 173.556€

El puente de Fitero, en la carretera que une esta localidad con Cascante (NA-6900), fue reabierto este viernes 29 de abril a la circulación tras una inversión del Gobierno de Navarra de 173.556 euros para reparar su estructura.

Desde abril de 2013, la circulación se ha visto limitada en esta infraestructura por un hundimiento del firme detectado en la zona de la bóveda del segundo vano del puente. En un principio se restringió el peso de los vehículos a 24 toneladas y después, en diciembre de 2015, se rebajó a cinco toneladas, a la vez que se limitó el ancho de la calzada para evitar el cruce de dos vehículos sobre el puente.

Los trabajos de reparación comenzaron el pasado 22 de febrero, siguiendo el proyecto redactado por la empresa Fhecor, Ingenieros Consultores, que optó por una solución respetuosa con la configuración y el funcionamiento estructural de la bóveda y de los tímpanos, sin que haya sido necesario cortar varias semanas el tráfico del puente. De hecho, únicamente ha estado cerrado a la circulación tres días y medio, el tiempo necesario para impermeabilizar el tablero y reconstruir el pavimento.

Previamente, se habían realizado los trabajos de reparación de la bóveda de ladrillo y de las piezas de fábrica y mampostería; de retirada de la vegetación existente y de limpieza de todos los paramentos; de restauración con mortero de las zonas más dañadas; y de reposición de los ladrillos y piezas de sillería.

Un hundimiento del firme en 2013

Como se ha indicado, en abril de 2013 se detectó un hundimiento en el firme del puente. Desde esa fecha, se realizaron sucesivas inspecciones y nivelaciones topográficas con el fin de detectar posibles variaciones de cota, tanto de la superficie de rodadura como las claves de las bóvedas, los estribos y el apoyo central.

En diciembre de 2015 se comprobó un descenso significativo en las claves de ambas bóvedas, que sumado a valores de anteriores inspecciones, hicieron sospechar al Servicio de Conservación de carreteras de una posible disminución en la capacidad estructural del puente.

Por este motivo, se limitó aún más la circulación en el puente (descenso en el peso máximo de los vehículos y reducción de dos a un carril) y se encargó la redacción del proyecto de reparación del puente.