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  • Diario Digital | martes, 16 de julio de 2019
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TORRALBILLA

El puente de Iñaki Marqués

El puente de Iñaki Marqués

Como en la saga de la Guerra de las Galaxias, el caballero Jedi ha regresado. No sería descabellado utilizar esta analogía para hablar de Iñaki Marqués. El diseñador tudelano ha vuelto a ganar el concurso de carteles catorce años después de su último galardón en 1999. Por aquel entonces, Marqués completaba su particular trilogía (también se impuso en 1997 y 1998). Ahora, ha retornado pegando fuerte, con una apuesta en la que predominan el blanco y rojo. 'Puente a las Fiestas' es toda una sucesión de sugestiones y mensajes.



¿Es su cartel una invitación de un tudelano a cruzar el puente y conocer las fiestas de Tudela?


Esa simbología la tiene, desde luego. Se puede interpretar metafóricamente así, porque un puente siempre te lleva a un sitio distinto. La faja, las fiestas, nos llevan hasta la ciudad y después la impregnan de ese espíritu.



Apunta que quería hacer un guiño a la sostenibilidad y al medio ambiente.


El cartel está hecho con texturas de materiales cotidianos, y la idea era mostrar que con ese tipo de materiales se puede conseguir algo especial. Se trata de una vista típica como la de Traslapuente con una técnica que no es fotografía. Además, todos los materiales son reciclables, incluso la tela de la faja, y por eso, subliminalmente, creo que se matiza ese carácter de sostenibilidad. Algo que tampoco hay que olvidar en fiestas.



Es la cuarta vez que usted gana el concurso. ¿Cuál es la que más ilusión le ha hecho de todas?


Bueno, la primera fue muy especial. La primera vez siempre viene como algo nuevo. Por otra parte, desde la tercera vez (1999) hasta ésta ocasión han pasado catorce años, y emocionalmente, ha sido un alegrón.



Un sector de diseñadores rechaza presentarse al concurso porque en el jurado hay poca representación de su ámbito. Por otra parte, están los que dicen que se trata de un certamen popular. ¿Usted dónde se sitúa?


Yo veo la doble cara. Por una parte está el grado o nivel que deberían tener las obras que son preseleccionadas, y en ese sentido es necesario que sean profesionales de la materia quienes emitan juicios para elegirlos. Por otro lado, el cartel es para las fiestas, las fiestas son de la gente, y se tiene que entender de manera fácil entre ellos.



Ahí entra el carácter popular del certamen.


Sí. Digo esto poniéndome en el lado opuesto de compañeros a los que les gustaría que los concursos de carteles estuviesen fallados solamente por eminencias del diseño. Al final, por mucha carga técnica que haya en nuestro trabajo, siempre prevalece el gusto personal. Incluso el del propio diseñador. Debemos adaptarnos. Si el logotipo no le gusta al que te va a pagar, habrá que hacer otro, aunque pienses que sea tu mejor trabajo.



Volviendo a las fiestas. ¿Cómo es de 'fiestero' Iñaki Marqués?


Me gustan las fiestas, pero no soy de bombo y platillo. Además, al ser padre las vivo más pensando en mi hijo.