Dos mujeres hacen bailar a los gigantes de Tudela en las fiestas de Santa Ana
Sandra Vaquero Vilda y Marta Pera Marín son las dos únicas mujeres que actualmente forman parte de la comparsa de gigantes de Tudela, donde dan vida a Doña Sancha e Iñigo Arista
- Dos mujeres bajo los gigantes de Tudela
- Cómo llegaron a la comparsa de gigantes
- El reto de portar gigantes de 60 kilos
- Vivir las fiestas de Santa Ana desde dentro
- La comparsa de gigantes anima a incorporar más mujeres
Las Fiestas de Santa Ana de Tudela cuentan con una de sus estampas más reconocibles en la comparsa de gigantes. Desde 2018, Sandra Vaquero Vilda y Marta Pera Marín son las dos únicas mujeres que actualmente forman parte del grupo y dan vida a Doña Sancha e Iñigo Arista, dos de las figuras que cada julio recorren las calles de la capital ribera.
Dos mujeres bajo los gigantes de Tudela
Su incorporación no fue fruto de una decisión improvisada, sino del vínculo que ambas mantenían con el mundo de las tradiciones populares. Las dos superaron las pruebas de acceso en 2018 junto a una tercera compañera, Alicia Cornago, que posteriormente dejó la comparsa tras quedarse embarazada. Desde entonces, Marta y Sandra mantienen una presencia femenina que sigue siendo minoritaria, pero ya consolidada.
Marta explica que fueron familiares y personas cercanas quienes la animaron durante años a dar el paso. Su marido ya pertenecía a la comparsa, aunque asegura que la decisión fue completamente personal. "El que quiere, quiere", resume.
En el caso de Sandra, su relación con el folclore venía de mucho antes gracias al paloteado de San Juan y al entorno familiar ligado a la música tradicional. "Siempre me ha gustado mucho", recuerda sobre una afición que terminó convirtiéndose en parte imprescindible de sus fiestas.
Cómo llegaron a la comparsa de gigantes
Actualmente, Sandra Vaquero porta a Doña Sancha, mientras que Marta Pera da vida a Iñigo Arista. Sandra comenzó probando con Oneka, aunque finalmente cambió de figura porque le ofrecía una mayor estabilidad durante los bailes.
Ambas coinciden en que cada gigante requiere adaptación, equilibrio y muchas horas de práctica para dominar los movimientos y conseguir que la figura baile con naturalidad.
El reto de portar gigantes de 60 kilos
Los gigantes pueden alcanzar cerca de 60 kilos de peso, por lo que el trabajo exige fuerza, técnica y resistencia. Marta asegura que la mayor dificultad consiste en aprender a moverse dentro del gigante y conseguir que el baile resulte fluido.
Durante el mes de junio, los ensayos prácticamente ocupan toda la semana para preparar las actuaciones de las fiestas. "Es una paliza", reconoce entre sonrisas.
Sandra destaca otra dificultad añadida: la escasa visibilidad. "A veces bailas incluso a ciegas", explica, ya que el porteador pierde muchas referencias mientras está dentro del gigante. Con la experiencia, el miedo inicial desaparece y deja paso a la confianza.
Las dos coinciden en que el secreto no está únicamente en la fuerza física, sino en la constancia y los entrenamientos.
Vivir las fiestas de Santa Ana desde dentro
Para ambas, formar parte de la comparsa de gigantes de Tudela supone vivir las Fiestas de Santa Ana desde una perspectiva completamente diferente. Ya no disfrutan únicamente como espectadoras, sino como protagonistas de uno de los actos más esperados por miles de vecinos y visitantes.
"Si te gusta y sientes esa pasión, no te parece tanto esfuerzo", afirma Sandra, aunque reconoce que el compromiso también implica renunciar a horas de descanso y a otros momentos de la programación festiva.
Marta habla de pertenencia y de formar parte de una tradición muy arraigada en Tudela, comparable al sentimiento de quienes viven intensamente las fiestas desde una peña.
La comparsa de gigantes anima a incorporar más mujeres
Las dos animan a que más personas se interesen por la comparsa, especialmente mujeres. "Cualquier persona puede venir y aprender, da igual que sea chico o chica", defiende Sandra.
Marta lanza un mensaje similar a quienes sienten curiosidad. "Quien quiera intentarlo, debe probarlo sin miedo", asegura.
El acceso a la comparsa se realiza mediante una lista de aspirantes que esperan su turno para realizar las pruebas de acceso. Una oportunidad abierta para quienes quieran formar parte de una de las tradiciones más emblemáticas de las Fiestas de Santa Ana de Tudela.
Después de varios años bajo los gigantes, Marta y Sandra siguen disfrutando del mismo instante que más les emociona: cuando el público descubre que son dos mujeres quienes hacen bailar a Doña Sancha e Iñigo Arista y responde con sorpresa y aplausos.