Bardenas Reales es un Parque Natural de belleza singular declarado en el año 2000 Reserva de la Biosfera por la UNESCO. En sus casi cuarenta y dos mil hectáreas de paisaje semidesértico se unen la atracción del misterio con una impresionante naturaleza, la fuerza de la historia y la pasión de las leyendas. La erosión de sus suelos de arcillas, yesos y areniscas ha esculpido caprichosas formas creando un mundo de apariencia casi lunar poblado de barrancos, mesetas planas y cerros solitarios.
El visitante encontrará entre la densa red de pistas y caminos de Bardenas numerosas rutas señalizadas de libre acceso que podrá recorrer a pie, en bicicleta o con vehículos a motor (siempre y cuando no llueva; en tal caso la circulación se puede ver afectada).
Estas rutas, permiten conocer los diferentes ambientes y paisajes característicos de Bardenas. En la página web oficial (www.bardenasreales.es) se pueden consultar todos los detalles de cada uno de estos recorridos. O bien, si se prefiere, en el Centro de Información de Bardenas Reales la atención personalizada podrá aclarar todas las dudas que puedan surgir antes y después de la visita.
Las ‘tres bardenas’
Las Bardenas Reales se dividen en tres zonas diferenciadas, todas ellas de amplia extensión, y que guardan características propias y genuinas manifestadas en sus propios e intransferibles paisajes. La Bardena Blanca es la depresión central, de suelos a menudo blanquecinos y desnudos y de aspecto desértico; en ella se sitúan algunos de los lugares más conocidos como Cortinillas, Castildetierra o Blanquizales, entre otros. El Plano es una terraza aluvial elevada casi llana, con suelos procedentes de los aportes del río Aragón; está cultivada en su práctica totalidad. Por último, La Negra se caracteriza por la existencia de grandes planas también elevadas, provocadas por estratos horizontales de caliza; los taludes cubiertos de pinares y Coscojares y su tierra oscura han dado lugar, sin duda, al topónimo.
Una vez en el parque, excepcionales miradores muestran las diferencias de unas zonas a otras. Desde el Alto de Aguilares se obtiene la más completa panorámica de la Bardena Blanca. Vegetación y fauna La aridez del territorio de Bardenas Reales hace que la vegetación sea de carácter estepario y mediterráneo, pudiendo encontrar algunas zonas cubiertas por pino carrasco, sabinares, coscojares, romerales, espartales, sisallares y ontinares, utilizado secularmente para aprovechamiento de la ganadería trashumante lanar y, desde principios del siglo XX, para el cultivo cerealista de secano.
La comunidad faunística está muy ligada a los tipos de vegetación y a los diferentes hábitats presentes. De todas ellas, destacan las aves esteparias. Están adaptadas a vivir en lugares llanos y despejados, con vegetación de poco porte. Abundan estos terrenos sobre todo en la depresión de la Blanca. Entre las más destacadas podemos encontrar cogujadas, terreras, ortegas, gangas, alcaravanes, avutardas, etc.
Destaca por su rareza la alondra de Dupont o alondra ricotí. Otros habitantes destacados son las rapaces que habitan en los acantilados: buitre común, águila real, alimoche, búho real y cernícalo. La población de alimoches nidificantes, es una de las mayores de Navarra. La ganadería extensiva de ovino ha sido el uso más antiguo y el más importante de los realizados en la Bardena, hasta que la agricultura alcanzó una entidad importante a comienzos del siglo XX.