- Un mapa digital para entender el Imperio romano
- Las vías romanas que atraviesan la Ribera de Navarra
- Ablitas, la calzada romana mejor conservada
- Siguiendo el antiguo corredor del Ebro
- Andelos, clave para entender la red romana
Más de 1.800 años después, unas viejas sendas de piedra siguen surcando llanuras y campos de la Ribera de Navarra. Gracias al nuevo mapa digital Itiner-e, que recoge todas las vías romanas del imperio, hoy es posible descubrir restos muy bien conservados, ideales para una escapada cultural a pie.
Un mapa digital para entender el Imperio romano
El proyecto Itiner-e (itiner-e.org), publicado tras más de cinco años de trabajo internacional, ha logrado digitalizar en alta resolución casi 300.000 kilómetros de calzadas romanas. El mapa reúne las rutas que unían el vasto territorio del Imperio alrededor del siglo II d.C., incluidas las que cruzaban la actual Comunidad Foral de Navarra.
Aquellas vías resultaban esenciales para abastecer ciudades, mover legiones, favorecer el comercio, la migración y la difusión de ideas. Más allá del valor histórico, Itiner-e permite comprender cómo se articulaba el territorio y descubrir qué tramos siguen siendo hoy visibles y visitables.
Las vías romanas que atraviesan la Ribera de Navarra
La Ribera de Navarra ocupaba una posición estratégica dentro del entramado viario romano, especialmente por su cercanía al corredor natural del río Ebro. Varias calzadas cruzaban esta zona conectando el valle con otras regiones de Hispania, algunas de ellas aún reconocibles en el paisaje actual.
Gracias al visor de Itiner-e, estas rutas pueden identificarse con precisión y convertirse en un atractivo recurso para el turismo cultural y de naturaleza.
Ablitas, la calzada romana mejor conservada
A las afueras de Ablitas se conserva uno de los tramos de calzada romana mejor preservados de Navarra, con unos 200 metros claramente reconocibles. El espacio está acondicionado con paneles informativos y un pequeño punto interpretativo que explica el sistema constructivo romano, basado en capas de cimentación, grava, drenaje y bordillos.
Se trata de una visita breve, accesible y muy visual, perfecta para quienes desean acercarse al legado romano sin grandes desplazamientos.
Siguiendo el antiguo corredor del Ebro
La histórica Vía de Italia in Hispania, que conectaba Zaragoza con Astorga, atravesaba la Ribera pasando por municipios como Cascante, Corella, Tudela o Cortes. Hoy parte de este recorrido puede seguirse mediante caminos rurales y tramos señalizados, configurando rutas suaves y aptas para todo tipo de caminantes.
Es una opción ideal para una escapada de un día que combina paisaje fluvial, caminos históricos y patrimonio romano.
Andelos, clave para entender la red romana
Como complemento cercano, aunque fuera estrictamente de la Ribera, el yacimiento de Andelos, en la Zona Media, permite comprender cómo estas calzadas se integraban en auténticos núcleos urbanos romanizados. Depósitos de agua, calles, sistemas hidráulicos y restos domésticos ayudan a contextualizar el viaje y la vida cotidiana en época romana.
Un enclave imprescindible para completar la experiencia y entender la dimensión urbana del sistema viario romano.
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