¿Quién eres tú?

En la intimidad de nuestro espacio, las prendas dispersas no son solo tela y color, sino reflejos de nuestras luchas internas y aspiraciones
photo_camera En la intimidad de nuestro espacio, las prendas dispersas no son solo tela y color, sino reflejos de nuestras luchas internas y aspiraciones

Conoce, primero, quién eres, y luego adórnate en consecuencia. Epicteto, filósofo de la escuela estoica griega que ya discernía esta apreciación en el siglo II. Diecinueve siglos después, seguimos a vueltas con el alienante estilo Inditex. 

¿Por qué te vistes como te vistes? ¿Qué condiciona tu elección? ¿Quizá tus complejos (impuestos por la sociedad), tu sueldo, tu trabajo (estereotipado), tus aspiraciones, tu falta de interés por la moda, el delirante interés por el qué dirán? ¿Por qué te vistes como te vistes? Tómate unos segundos para responderte. 

Por ejemplo, yo me visto ocultando complejos, sin exponerme demasiado a llamar la atención, adaptándome a mis ideas acerca del consumo de moda y a mi nivel económico. Cuando empecé a preguntarme este tipo de cuestiones, empecé a dejarme más puertas abiertas a experimentar, a elegir mejor dónde y cuándo compro y a saber qué complejos me vienen sobrando. 

Atreverse a ser uno mismo es quizá lo más arriesgado y liberador a lo que nos podemos exponer, y digo exponer, porque habrá que soportar comentarios, juicios y observaciones de todo tipo, como si al vestirte (ser) como te diera la gana, estuvieras pidiendo la opinión de alguien. 

Siempre he dicho que a través de nuestra ropa ejercemos un diálogo con el mundo y con nosotros mismos, la ropa puede ocultarnos o evidenciarnos. Los complejos no son solo físicos, quizá queremos aparentar algo que no somos, negándonos a nosotros mismos, nuestra realidad. Descubrir quiénes somos puede durar toda una vida y sí se trata de ir trascendiendo capa a capa, ¿por qué no empezar por la primera y más evidente?