Email marketing: la herramienta que se reinventa año a año

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photo_camera El correo electrónico es un sistema de mensajería al que estamos habituados ya desde hace décadas

El correo electrónico es un formato o un canal de comunicación muy sorprendente. Nadie pone en duda su utilidad, y de hecho es una de las estrategias dentro del marketing digital que mejor índice de ROI genera. Sin embargo, también es cierto que muchos usuarios acumulan (o acumulamos decenas o centenares de correos sin abrir).

Ante esta situación, ¿qué secreto guarda el email marketing para continuar siendo una fórmula por la que apuestan tantas empresas? La respuesta quizás hay que buscarla en el buen hacer de plataformas como Mailrelay. Este gestor se ha consolidado como la mejor herramienta del mercado para generar campañas de email marketing. Con décadas de experiencia y una renovación constante, su software permite envíos masivos fiables.

Además, es una aplicación fácil de utilizar, potente y que asegura una muy buena entregabilidad. Entre sus aspectos más reseñables, cabe destacar novedades como su editor con capacidad IA, su API desarrollo y el SMTP con estadísticas, a lo que hay que sumar el soporte técnico atendido al 100% por personas expertas en email marketing.

¿Por qué es tan útil para las empresas acudir al email marketing?

El correo electrónico es un sistema de mensajería al que estamos habituados ya desde hace décadas. Desde inicios de los 2000, incluso un poco antes, cuando ya internet se convirtió en un universo de acceso masivo por parte de la población, comenzó a ganar fama esta forma de mensajería.

Al principio se utilizaba únicamente con fines informativos, pero pronto las empresas supieron ver que ahí había una oportunidad comercial. Era un canal accesible para anunciar sus productos, y sobre todo económico.

Aparecieron así las tediosas campañas de mailing, una forma un poco primitiva de hacer email marketing pero que obtenía ciertos resultados. En realidad, con ellas no se segmentaba a la audiencia y apenas había control sobre los envíos, por lo que en algunas ocasiones recibir esos correos electrónicos también producía sensación de rechazo entre los receptores.

¿Quién se va a interesar por un producto o servicio del que no ha oído hablar y que en realidad no responde a sus necesidades? Poco a poco las empresas supieron ver qué fallaba y qué mejoras podían introducir en sus campañas, dando lugar así a estrategias como los boletines de suscripción.

Las newsletter, que continúan siendo a día de hoy un recurso esencial dentro del email marketing, permiten a las empresas mantener contacto directo con los suscriptores y dirigirse exclusivamente a aquellos usuarios que han mostrado su conformidad por mantener esa relación.

Segmentar, personalizar y automatizar los envíos

Por tanto, parece claro que el email marketing ayuda a muchas empresas a mejorar sus ratios de conversión y hasta la venta directa. Pero para lograr este objetivo hay que poner el foco en tres escenarios: la segmentación, la personalización y la automatización de envíos.

Los boletines de suscripción bien trabajados ya son una buena forma de segmentar, porque consiguen que las campañas de email marketing lleguen realmente a las personas que están esperando esa información. No obstante, en esta tarea hay que ir un paso más allá, hay que agrupar suscriptores en grupos más pequeños atendiendo a intereses y necesidades personales.

No basta con difundir campañas comerciales o de marketing a todos los suscriptores por igual, pues no tiene las mismas inquietudes un padre de familia en edad adulta, entre 40 y 50 años; que un universitario que está buscando su primer empleo, aunque ambos estén interesados en hacerse con un robot de limpieza. Y es aquí donde juega un papel clave la personalización en el tipo de contenido, el lenguaje a utilizar o los elementos gráficos y audiovisuales.

Como guinda final, hay que insistir en el tema de la automatización. Hay correos que se pueden enviar de manera automática, como por ejemplo los recordatorios de carritos de la compra abandonados, advertencias sobre el cobro periódico de suscripciones o avisos sobre la publicación de nuevos contenidos en redes sociales y plataformas como YouTube.

Sacar el máximo partido a la Inteligencia Artificial

Para finalizar, no hay que olvidar que el gran secreto del email marketing es su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos. De no ser así, no podría haber sobrevivido durante tantas décadas como una herramienta efectiva para llegar hasta los clientes.

En este sentido, el mejor ejemplo de adaptación es la incorporación de la Inteligencia Artificial. Ya lo vemos con Mailrelay, que incluye un editor con el que mejorar y promover contenidos. Pero también se pone de manifiesto en la capacidad para capturar y almacenar información.

La gran ayuda que aporta la IA guarda mucha relación con la automatización de la que hablábamos antes. Una herramienta que analiza cantidades ingentes de datos permite ser más preciso en el trabajo de segmentación. Y lo que es más importante, libera al talento humano de estas tareas, para que los expertos en marketing pongan el foco en otras tareas más creativas.