El cielo amanecerá nublado, pero irá cambiando a intervalos más despejados a lo largo del día. Se esperan nieblas dispersas durante la mañana, especialmente en el Pirineo, que podrían afectar la visibilidad.
Existe la posibilidad de alguna precipitación débil y dispersa en las sierras del noroeste durante la madrugada. Esta lluvia podría ser nevada si se superan los 900-1.000 metros de altura, algo a tener en cuenta para quienes estén en zonas altas.
Las temperaturas se mantendrán con pocos cambios, mientras que los vientos soplarán con intensidad floja a moderada desde el norte y noroeste. El cierzo se hará sentir en el Ebro, con posibles ráfagas muy fuertes en las áreas elevadas del Pirineo y en la región de Tudela, lo que puede aumentar la sensación de frío.