- Gran movilización ciudadana en Pamplona
- Denuncias sobre salud, ambiente y agricultura
- Reclamo de moratoria y participación social
- Recorrido y lectura de comunicado público
- Petición de diálogo y protección del territorio
Gran movilización ciudadana en Pamplona
Más de mil personas, según los organizadores, y 600 según la Delegación del Gobierno, se congregaron para expresar su rechazo a la proliferación de plantas de biometanización en Navarra. La concentración exigió una moratoria de al menos dos años para estos proyectos, con el fin de analizar los impactos de estas macroplantas mediante la participación activa de los pueblos y agentes sociales afectados.
La convocatoria fue realizada por la coordinadora que aglutina plataformas vecinales opositoras a las plantas de biogás. La marcha comenzó a mediodía desde la plaza de la Constitución, encabezada por una pancarta con el mensaje "Lurraldearen defentsan (En defensa del territorio). Stop macroplantas biogás". Entre los cánticos, destacaron consignas contra las plantas y críticas al consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi, bajo el lema "Aierdi nos vende, los pueblos se defienden".
Denuncias sobre salud, ambiente y agricultura
Ángela Marín Palacios, portavoz de la Coordinadora, alertó sobre la amenaza directa que estos proyectos representan para el modo de vida de las comunidades. Subrayó los efectos negativos sobre la salud y el medio ambiente, resaltando los malos olores y el incremento en el transporte pesado de residuos que afecta a las localidades.
Además, se destacó la incidencia de estas plantas sobre la agricultura, ya que contaminan tierras y aguas, afectando a la producción y al equilibrio ecológico. El constante tránsito de camiones y el manejo de toneladas diarias de residuos suscitan preocupación entre los agricultores y vecinos.
Reclamo de moratoria y participación social
Ante esta situación, se demandó la instauración de una moratoria de al menos dos años para poner en marcha estas plantas. Esto permitiría realizar estudios rigurosos sobre su impacto y garantizar la participación efectiva de los sectores involucrados.
Se alertó contra la imposición de los proyectos impulsados por intereses industriales y privados sin contar con la voz de la comunidad. Actualmente, existen alrededor de 17 macroplantas proyectadas, lo que genera inquietud por la magnitud del despliegue.
Recorrido y lectura de comunicado público
La manifestación concluyó en la Plaza del Castillo tras recorrer el Parlamento de Navarra, el Casco Antiguo y la plaza Consistorial. En el acto se leyó un comunicado que calificó como insuficiente la moratoria aprobada en octubre de 2025, debido a que excluye proyectos cuestionados en Arroniz y Sesma.
El comunicado denunció la persistencia de la incertidumbre sobre el futuro de los pueblos, con nuevas empresas interesadas en instalar plantas y la falta de pronunciamiento claro del Gobierno para desautorizar esos proyectos. La situación mantiene en riesgo el bienestar local y ambiental.
Petición de diálogo y protección del territorio
Estas plataformas han solicitado una moratoria real de dos años para conocer necesidades, fomentar la participación ciudadana, planificar democráticamente y establecer una normativa con controles efectivos. Se enfatiza la defensa del suelo agrícola, los acuíferos y un modelo que responda a las necesidades del sector agroganadero.
Se hizo un llamado a la sensatez, al diálogo y a mantener comunicación directa con los sectores afectados. Se subrayó que tras estas macroplantas no están los ganaderos ni agricultores, sino empresas y fondos interesados en subsidios, suelo barato y recursos hídricos, dejando atrás contaminación y tierras degradadas.
Por ello, reiteraron la urgencia de una moratoria sin trampas ni atajos, que permita detener, estudiar, planificar y decidir como comunidad.