- Agroinfluencers y la voz del campo
- La vida rural entre privilegios y retos
- Consumir producto local clave para el territorio
- El espárrago y la huerta navarra en primera línea
- Conciencia social y desafíos económicos
Agroinfluencers y la voz del campo
Marta Elvira Eslava Mateo, agricultora de Barasoain, forma parte del proyecto #AgroinfluencersUAGN, una iniciativa impulsada en 2023 por la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra para dar visibilidad al mundo rural y acercarlo a la sociedad.
“Se trata principalmente de poner en valor la agricultura y dar a conocer, sobre todo a la ciudad, cómo es la vida en un pueblo y qué problemas nos encontramos”, explica. El proyecto convierte a agricultores y ganaderos en canales directos de comunicación, mostrando tanto los logros como las dificultades del sector.
La iniciativa busca que la sociedad conozca el campo desde dentro, desde el trabajo diario hasta la importancia del consumo de proximidad. “Cuando muestras quieres mostrar lo bueno y lo malo, pero desde luego siempre te sueles mostrar más lo positivo, lo que sí aporta el mundo rural”, señala.
La vida rural entre privilegios y retos
Nacida y criada en Barasoain, Marta describe la vida en el medio rural como un equilibrio entre oportunidades y dificultades. “Geográficamente estamos fuera de donde se toman las decisiones políticas. Muchos de los que dictan normas no conocen el pueblo ni la tierra”, afirma.
Uno de los principales retos es la movilidad. “Vivimos en zonas donde para absolutamente todo necesitas el coche”, explica, destacando cómo muchas decisiones se toman desde la ciudad sin tener en cuenta la realidad del campo.
“El pueblo mira hacia la ciudad, pero la ciudad no mira hacia el pueblo”, añade, subrayando que algunas medidas, aunque bien intencionadas, pueden complicar la vida rural en la práctica.
Aun así, defiende el valor del entorno: “El mundo rural tiene muchas cosas buenas y es un privilegio vivir en un pueblo”, destacando servicios como el colegio rural de la Valdorba.
Consumir producto local clave para el territorio
Para Marta, apostar por el producto de cercanía es fundamental. “Cuando compras un producto local, aseguras seguridad alimentaria, trazabilidad y generas empleo en tu territorio”, afirma.
Este tipo de consumo beneficia a toda la cadena, desde agricultores hasta cooperativas y distribuidores. Además, permite fortalecer la economía rural y mantener vivo el tejido productivo.
El espárrago y la huerta navarra en primera línea
El espárrago es uno de los grandes protagonistas de la huerta navarra. “Es momento del espárrago, un producto fresco, de calidad 100% y con muchos beneficios para la salud”, destaca.
Consumirlo en origen no solo implica mejor sabor, sino también garantías. “No es lo mismo consumir un espárrago de aquí que uno que venga de cualquier otro lugar”, señala, insistiendo en que el producto local cumple estándares de calidad y sostenibilidad.
Además, su menor transporte reduce el impacto ambiental y refuerza las redes económicas locales. Junto al espárrago, otras verduras como lechugas o guisantes comienzan a ganar protagonismo en la temporada.
Conciencia social y desafíos económicos
Marta reconoce que la sociedad está cada vez más concienciada, aunque persisten dificultades. “La gente está más informada, pero todavía es difícil competir económicamente”, explica.
El principal reto es lograr que el producto local sea competitivo sin perder calidad. Aun así, insiste en que consumir productos de proximidad es una forma de apoyar al mundo rural y garantizar su futuro.
“Al final, el mundo rural tiene muchas cosas buenas y es un privilegio vivir en un pueblo”, concluye, recordando que cada decisión de compra influye directamente en la supervivencia de estas comunidades.