- Legislación agrícola en Navarra burocracia y costes
- Impacto de las normativas en el sector agrario
- Servicios rurales y despoblación en Navarra
- Seguridad alimentaria y productos importados
- Un sector agrario en desventaja competitiva
Alberto Alecha Legaria, presidente de la Asociación Semilla y Belarra, asegura que la cambiante legislación y la falta de servicios rurales ralentizan la vida diaria de los agricultores navarros.
Legislación agrícola en Navarra burocracia y costes
La realidad del medio rural navarro está marcada por desafíos legales y administrativos que condicionan la vida de agricultores y ganaderos. En este contexto, Alberto Alecha Legaria, presidente de la Asociación Semilla y Belarra, advierte sobre la creciente complejidad de la legislación agrícola y su repercusión directa en el día a día del sector.
“Toda nueva legislación va suponiendo un coste para la producción y para la sociedad. Muchas veces viene acompañada de más requisitos, reducción de materias activas y cargas burocráticas que nos hacen perder competitividad y encarecen los productos para el consumidor”, afirma Alecha.
Impacto de las normativas en el sector agrario
El dirigente señala que la acumulación de normativas europeas, estatales y autonómicas obliga a los agricultores a dedicar tiempo a cumplir leyes en lugar de concentrarse en su trabajo productivo. La incertidumbre normativa y los cambios constantes incrementan la carga de trabajo en el campo navarro.
“Hay tantas leyes y modificaciones constantes que, a veces en broma, decimos que siempre se termina cambiando algo, generalmente para complicarlo más. Esto genera incertidumbre y aumenta nuestra carga de trabajo”, explica.
Como ejemplo, recuerda que tras los incendios de agosto del año pasado en la Zona Media de Navarra se prohibió toda actividad agrícola durante varios días pese a que los fuegos ya estaban controlados. “La normativa se aplicó de espaldas al sector y tuvieron que corregirla al día siguiente. Son cambios que, si no se gestionan con criterio, dificultan nuestro trabajo”, denuncia.
También menciona los problemas derivados de los mapas de elementos no productivos vinculados a la PAC, que cambian cada año y llegan tarde. “Si vamos a sembrar en otoño y el mapa se publica después, tenemos que tomar decisiones a ciegas o arriesgarnos”, lamenta.
Servicios rurales y despoblación en Navarra
Además de la legislación, la falta de servicios esenciales en el medio rural supone otro gran obstáculo. La población envejecida y los desplazamientos constantes dificultan el acceso a transporte, atención médica y trámites administrativos.
“La despoblación aumenta por estas carencias. La gente mayor y las familias jóvenes pierden tiempo en desplazamientos a cabeceras de comarca para acceder a servicios médicos o administrativos”, comenta Alecha.
El presidente de Semilla y Belarra propone soluciones basadas en la accesibilidad y la simplificación administrativa. “Si la administración centraliza servicios en lugares más accesibles, podemos avanzar sin perder tiempo en buscar un sitio para aparcar o desplazarnos innecesariamente. Queremos ir al grano, no complicarnos la vida”, señala.
Además, advierte de las dificultades del día a día en los pueblos pequeños. “Mucha gente mayor, mucha gente joven, sin transporte, tiene que ingeniárselas para acudir a Pamplona. Eso desincentiva vivir en el medio rural”, afirma.
Seguridad alimentaria y productos importados
El debate sobre los productos importados frente a los locales también genera preocupación en el sector agrario navarro, especialmente en materia de seguridad alimentaria.
“En Europa, cada producto fitosanitario pasa rigurosos estudios, pero muchos de los mismos productos se producen fuera y llegan aquí, donde no se exigen las mismas garantías. El consumidor no siempre es consciente de esta diferencia”, advierte.
En este sentido, Alecha insiste en la necesidad de mayor información para el consumidor. “Si compramos un embutido, no sabemos de dónde procede exactamente la carne. Es importante que los consumidores tomen conciencia, porque fuera de Europa no se cumplen las mismas normas de seguridad”, explica.
Un sector agrario en desventaja competitiva
El presidente concluye que los agricultores navarros afrontan una pérdida de competitividad debido al aumento de costes, la presión normativa y la competencia de productos importados.
“El problema es que la comida no se paga lo que debe. Los costes de producción, las normativas y la importación de productos con menos control nos ponen en desventaja y amenazan el futuro del medio rural”, lamenta.
Asimismo, reconoce la presión del consumidor sobre los precios. “Es comprensible que los consumidores miren cada vez más los precios; la cesta de la compra pesa en los presupuestos familiares. Pero esa presión, sumada a nuestros costes y a la competencia de productos importados, hace cada vez más difícil mantener una producción local sostenible y de calidad”, añade.