• Diario Digital | Martes, 23 de Octubre de 2018
  • Actualizado 16:56

Porque es Navidad

Con tantas guerras, desahucios, independencia, pateras, migraciones, atentados, hambre, resulta difícil pensar en Navidad. Al menos de una forma alegre.

El mundo está convulso,  la sociedad indignada. Pero para el gobierno, al parecer, si los índices de la economía son favorables, ya está todo resuelto. A pesar del paro, la deuda y la falta de claridad en las cuentas de políticos y partidos.

Pero qué quieren que les diga… vivimos en un estado, país, o lo que sea, en el que tenemos la capacidad de darle la vuelta a todo y dejar los problemas para mañana. A pesar de que mañana tampoco se resolverán.

Somos capaces, de comentar junto a nuestros amigos, que no llegamos a fin de mes durante los postres de una suculenta cena acompañada de un buen reserva navarro.

O que la situación está muy mal, mientras esperamos en el aeropuerto un viaje al Caribe, en el acueducto de la Constitución.

O en los bares los fines de semana, cuando tenemos verdadera dificultad para que nos atienda un camarero, y que te diga: tranquilo que sólo ocurre este rato, que el resto de la semana no hay nadie.

¿Cuál es nuestra realidad? La que decimos o la que vivimos.

Todo esto lo expongo de forma irónica, pero no deja de ser parte de nuestro comportamiento social.

Vienen fechas de derroche, y no nos acordamos que pasadas las fiestas; vendrán otras de ajustes y carencias como cada año.

Desgraciadamente, también sabemos de la realidad de muchas familias que carecen de lo más elemental y lo están pasando realmente mal. Para ellas, no hay antes o después; simplemente no hay.

Quizás estas fechas pueden ser un buen momento para que además de saberlo, actuemos. Es decir, les ayudemos en la medida de nuestras posibilidades. Aunque sólo sea; porque es Navidad.

¡Feliz Navidad y 2016 para todos!

José Luis Ultra

Tudelano