Plaza Nueva

  • Diario Digital | sábado, 24 de agosto de 2019
  • Actualizado 08:39

Tres millones de dramas

Tres millones de dramas

Mientras la sociedad está indignada y debatiendo encuestas y pronósticos del presente y futuro político de este país, estado, nación o lo que carajo sea, tres millones de niños españoles son pobres. Sólo Rumania nos supera. Esto sí que es indignante (no es que lo demás no lo sea) y deberían saltar todas las alarmas.

Se habla de reformar la Constitución por unas u otras razones de intereses territoriales. Antes de reformarla cúmplase la que tenemos. Uno de los artículos más importantes es el derecho de la infancia a la vivienda, la educación y la alimentación.

Cómo puede decir el presidente de España que estamos saliendo de la crisis con este dato tan escalofriante, sin que se la caiga la cara de vergüenza. A mí, como ciudadano, sí se me cae la cara de vergüenza.

Pero claro, es lo que tenemos. En una sociedad donde abren los telediarios ofreciendo 15 minutos (un tiempo tan preciado) al tema más “importante” del mes; la encarcelación de una folclórica, mientras se pasan a un segundo o tercer plano los temas sociales, qué se puede esperar.

Estamos anestesiados, pasotas, insensibilizados. ¿Qué hace falta para que reaccionemos antes de que nada tenga remedio?

"¿Qué hace falta para que reaccionemos antes de que nada tenga remedio?"

Me niego a aceptar que no haya ciudadanos capaces de sacar este barco varado en la playa de la desilusión.

Pero si los jóvenes de la generación mejor preparada se nos van al extranjero, y la siguiente generación son esos tres millones de niños pobres…

José Luis Ultra Arellano

Tudelano