Plaza Nueva

  • Diario Digital | lunes, 14 de octubre de 2019
  • Actualizado 05:14

El poder de la comunicación

El poder de la comunicación

Cuando alguien escribe algo de cara al público, en clave no profesional, creo busca muchas cosas, difusión, empatía, sinergia, etc. Cada uno tiene el poder de convicción que tiene, y a veces no se busca ni eso, solo compartir sentido o sentimiento común. ”OH” extraña frase para determinar que nos parece, lo que es relativamente bueno o malo. Quizás las personas con experiencia en el campo de la humanidad compartida y mayores en sabiduría, tienen una visión general de las cosas que son susceptibles de ser aprendidas.

Los que expresamos de manera escrita nuestras experiencias y sentimientos por supuesto, estamos expuestos a ataques infundados o injustificados de aquellos que piensan de otra manera o piensan que la libertad de opinión no tiene, un carácter divergente. En la futura libertad de expresión, hay una facción de libertinaje que será muy difícil de suprimir, ya que hoy en día debido a las normas que rigen la difusión, todos tienen derecho a expresar aquello que piensan o sienten. Por eso, quizás es de particular relevancia no decaer en mantener el continuo flujo de la opinión fundada en el sentido común de lo que nos rodea y acontece.

La mezcla de lo positivo con lo cotidiano es igual a remanencia en ascendente. Cada persona es un mundo, y el poder de la tecnología de la comunicación ha provisto de armas a aquellos que nunca hubieran pensado enfrentarse a otros por ideología. La verdad es que las cosas cara a cara se viven y actúan de otra manera, quizá algunos no son capaces de afrontarlas debido a su manera de ser, o pensar.

Me gustaría hacer una reflexión hacia el convencimiento, de que la diversidad de opiniones dentro del respeto mutuo, puede hacernos crecer en aspectos que ni nosotros sospechamos. El prisma desde el que vemos las cosas no siempre debe o tiene que ser aceptado, aunque pensemos que es el valido. Desde luego hay una regla que no se debería traspasar y es la del respeto reciproco entre escritor lector. Sentir rechazo, discrepancias, diferencias de ideología, es algo implícito a la libertad de opinión actual y nadie, se debe rasgar las vestiduras por ello. A veces, leemos cosas que no entendemos o compartimos y somos capaces dentro de nuestras limitaciones de rebatirlas o debatirlas por medio de la escritura. Lo hablado se olvida, pero todo lo escrito permanece, por eso debemos ser cautos en marcar las líneas de lo expresado, para no caer en propias controversias que puedan causar dudas en nuestra imagen.

El monopolio de la posibilidad de comunicar hoy en día ya no existe, y quizás es de curiosidad intelectual, ver, saber, que piensan los demás. Quiero pensar, que el futuro potencial de esta diversidad comunicativa es mejorar nuestra sociedad, teniendo claro nuestros valores y la pluralidad.