El “encuentro”

Estamos a punto de celebrar la fiesta de Santa Ana del 2025, patrona de Tudela. Un buen motivo para serenarnos un poco y reflexionar.

Históricamente, Santa Ana es la abuela materna de Jesús de Nazareth. Sin duda debió ser una magnifica madre y una gran educadora de su hija María, a la que preparó para aceptar y comprender su papel como madre de Jesús. Quizá por eso, el recientemente fallecido Papa Francisco la denominó la “madre de la vida”.

Con este telón de fondo tenemos motivos para tomar conciencia y dirimir, con sencillez, cual podría ser nuestro papel en la vida cotidiana de la ribera de navarra.

En Tudela, como ha ocurrido en todos los países europeos, se ha constituido un colectivo social, compuesto por personas descartadas y marginadas que acumulan múltiples pobrezas. Son los que constituyen los “sin techos”, “los sin pan” y los “apartados”. Tras su apariencia, subyacen serios problemas de salud mental, de angustia y de sufrimientos.

Descubrir su soledad y su desamparo debería ser nuestra tarea, apoyándonos para ello en nuestra compasión y en nuestra ternura.

Con este fin, nos podría ayudar hablar con ellos y escucharlos de tú a tú.

También leer algo sobre ellos o acudir a alguna película como “La historia de Souleymane” actualmente en cartelera.

“Encontrarnos” íntimamente con ellos, con su fondo personal, su espíritu, comprenderlos y ayudarlos, nos permitirá construir entre todos una comunidad tudelana más justa y pacífica, en la que todos los convivientes, incluidos los apartados, podamos vivir en paz y desarrollarnos en plenitud.

Sin duda, Santa Ana nos lo agradecerá y disfrutará su fiesta.