Un año más, Plaza Nueva me permite participar en este especial de Navidad. Una fecha propicia para reivindicar el compromiso por el bien común. Así es como concibo yo la política: vocación por servir a la comunidad que nos rodea, pese al empeño de muchos en dar a la palabra una connotación negativa.
Ha sido un año en el que hemos vivido episodios de corrupción que nos han producido indignación. Y también han seguido proliferando mensajes populistas dirigidos a enfrentar. Me rebelo ante estos intentos de retorcer la realidad en perjuicio de todas aquellas personas que creemos en la convivencia que tanto caracteriza a nuestra tierra.
Desde la Presidencia del Parlamento, puedo decir con orgullo que vivimos en una comunidad con mucha gente dedicada y empeñada en servir a los demás y dar lo mejor de sí por hacer la vida mejor a quienes los rodean. En asociaciones, en entidades, en colectivos.
En el Parlamento de Navarra intentamos día a día trabajar con ellas en sesiones y reuniones para mejorar leyes e iniciativas y poder reclamar también mejoras al Gobierno de Navarra u otras instituciones.
2026 será un año para continuar ese trabajo. Un año lleno de retos como la Ley de Salud o Industria. También para profundizar en nuestro autogobierno porque está comprobado que en Navarra cuantas más competencias tengamos, mejor servicio vamos a dar a nuestra ciudadanía y con mayor cercanía. Autogobierno es sinónimo de bienestar y los últimos 45 años de nuestra historia son buena prueba de ello.
Os deseo que el año que viene sea también para construir entre todos y todas una Navarra más fuerte, social y económicamente más próspera. Y, por supuesto, que sigamos siendo ejemplo de comunidad solidaria y sensible que alza su voz ante injusticias, guerras y genocidios.