Opinión

YOS metamorfósicos

Panorama variado: unos (¿pocos?) tienen convicciones firmes y actúan de acuerdo con ellas. El itinerario de su vida es recto. Por mantenerlas, están dispuestos a pagar el precio que sea necesario, incluso el del fracaso, la marginación o el martirio. Otros, veletas, se dejan llevar por influencias exteriores (lo que está de moda, el “qué dirán”, lo que ha dicho la tele, lo políticamente correcto …) y cambian con ellas. Las vidas del primer tipo, si sus convicciones son verdaderas, son admirables e imitables. Si no lo son, al menos son respetables. Las del extremo opuesto resultan bastante penosas. 

Las hay peores sin embargo: las de quienes dicen tener ciertos valores y creencias pero anteponen a ellos su mera conveniencia egoísta, y con vistas a ella hoy dicen una cosa y mañana hacen lo contrario, hacen trampas, incumplen promesas, traicionan amistades etc. Vidas falsas y deshonestas. Confiar en ellas, poner en sus manos cualquier asunto, es un error. Y la cosa resulta todavía peor si, cuando pedimos a alguien así explicaciones por sus trapacerías, nos sale con que su YO actual es otro, distinto de su YO del pasado. Una respuesta así sería una burla o el reconocimiento implícito de ser un psicópata con un YO discontinuo, metamorfósico, y por tanto irresponsable, peligroso, nada de fiar. Confiar en alguien así, poner en sus manos cualquier negocio, sería un disparate, un fracaso seguro. 

No perdamos mucho tiempo en lo que ya sabemos: que los españoles hemos hecho el disparate de poner el gobierno en manos de un tipo así; que Sánchez subordina su política a su conveniencia egoísta (del NO a Bildu, a Podemos o a la amnistía, al SÍ; de prosaharaui al regalo a Marruecos; de abanderado contra la corrupción a estar en medio de la mierda; que miente continuamente etc.); que no nos ha dado razones de sus bandazos sino que sus subordinados han utilizado el “argumento” del YO metamorfósico: que cuando dijo lo primero, no era el que pasó a ser después, cuando hizo o dijo lo contrario. Ante esas “justificaciones”, lo dicho: o se burlan de nosotros o estamos ante un psicópata, o las dos cosas a la vez

Lo que algunos no sabíamos es que no era el único "progresista" con esas características. El pasado 27 de julio “El Mundo” ponía negro sobre blanco que nuestra "progresista" doña Chivite pertenece también a ese gremio de políticos que anteponen su interés particular al bien general y tienen el “don” de metamorfosear su YO: en marzo del 19 -leímos-, dos días antes de las elecciones que le llevarían a la presidencia del Gobierno foral, visitó un barrio sobreconstruido de Pamplona (Erripagaña) en el que Nasuvinsa proyectaba construir en una ladera de importante valor verde un edificio de 46 viviendas. En la visita, la aún candidata tranquilizó a los vecinos opuestos a esa construcción diciéndoles: “si salgo yo, eso no se va a hacer”. Un año después, una representante de una asociación contraria a la construcción denunció en el Parlamento foral: “nos han engañado, nos han mentido … el proyecto va adelante aunque la presidenta nos prometió que no lo haría”. Tras su intervención, la actual pòrtavoz del PSN en el Parlamento se le acercó y le acusó de mentirosa porque “aquello (la no construcción de las viviendas) no se lo había prometido la presidenta de Navarra sino la presidenta del PSN de Navarra”. La pobre acusada de mentirosa por el PSN no daba crédito y comentaba indignada : ¡”Como si no fueran la misma persona! Totalmente increíble”. Pues sí, increíble, indecente, indignante. 

El poder de metamorfosear el propio YO parece ser un “don” que tienen políticos relevantes del PSOE y también de sus socios. De ahí resulta, por ejemplo, que el YO actual de doña Chivite y doña Barcos no tengan por qué pasar un mal rato respondiendo en una Comisión de Investigación a preguntas sobre lo que hicieron o dejaron de hacer sus YOS del pasado en asuntos relacionados con el encarcelado Cerdán. O que los YOs actuales de los líderes del PSOE en Andalucía Chaves y Griñán que consintieron el fraude supermillonario de los ERES no tengan por qué pagar yendo a la cárcel por lo que hicieron otros YOS distintos (los suyos en la época de los ERES), sería injusto. Por tanto, ante la condena de los jueces, indulto y a otra cosa. O lo mismo con los protagonistas del golpe de Estado en Cataluña: amnistía a su YO actual, distinto del YO golpista del pasado. Y otro tanto con Otegui y sus etarras. Y lo mismo en el futuro (si los jueces condenan) con Begoña, el hermanito, Koldo, Ábalos, Cerdán, el fiscal general etc. etc., o con el mismo Sánchez si hace falta. Todos con el “don” del YO metamorfósico del que carecen la derecha y la “extrema derecha”, que deben pagar todas y cada una de sus imperdonables culpas del pasado. Como dijo la de Erripagaña, totalmente increíble. O caraduras que se burlan de nosotros, o psicópatas. 

Y ya puestos, si se trata de escribir la historia, pues algo parecido: si los YOS de Largo Caballero, de los escoltas de Prieto que dieron el “paseo” nocturno a Calvo Sotelo, de los de las checas y las sacas etc. etc. hicieron atrocidades en la segunda república y en la guerra civil, sus YOS recordados por los que tienen el mágico “don” de metamorfosear el YO pueden con toda facilidad sufrir también una metamorfosis y aparecer en las leyes de Memoria Histórica impuestas por el PSOE como demócratas ejemplares y laicos santos varones. Y claro, la derecha, unos fascistas, antidemócratas, golpistas, cuneteros...