Soliloquio fake
¡Un mes de vacaciones! ¡Y en este palacio, con mi playita particular, sin soportar a la derecha y la ultraderecha! ¡Qué placer y cómo me lo merezco! Pero siempre hay “peros”. La Guardia Civil y los jueces siguen tocándome las narices. Condenado mi pobre hermano. Intolerable. Pero hay más jueces, y el que ríe el último … En cuanto a lo de la que estoy tan profundamente enamorado, el odioso peinado se ha salido con la suya de momento, pero el jurado será oportunamente cloacado y también reiré el último.
Como si no tuviéramos bastantes problemas, nos sale ahora la mayor recién licenciada con que no se ve trabajando de psicóloga y quiere probar a estudiar otra cosa. ¿Qué otra cosa? Habría que pensar en carreras prácticas. En Económicas por ejemplo, que le dé dinero, o en Derecho, que le ayude a conservarlo. Eso en lo teórico. En lo práctico, algún amigo podrá darle buenos consejos. Pero sea lo que sea lo que estudie, ha de tener una Secretaria que le ayude e incluso que si ella quiere se presente a los exámenes en su lugar. La ministra de Educación ya está buscando alguna chica lista y pobre para el puesto.
¿Y por qué no ella esas dos carreras? Si hacen falta dos secretarias, pues dos.
¿Y dónde? Me gustaría Yale por el glamour, pero si se entera Trump que no me puede ver, lo mismo le organiza un bullying o manda que la suspendan todo. Mejor no. También fardaría la Sorbona. Pero Macron, con la chulería de su grandeur, se me cachondearía, o sea tampoco. Que estudie aquí, y cualquier tarde podrá venirse a casa en helicóptero. Pero no ha de ser en una Universidad cualquiera -una de tantas sería vulgar-, nos merecemos más. Por lo que dice la ministra, la de Navarra tiene clase, van a estudiar de fuera hijos de familias bien. La nuestra se merece codearse con gente de nivel, y no te digo si se emparejase con alguno o con alguna hasta con título. ¿Te la imaginas marquesa? No sería difícil, porque si algo es, es guapa como nosotros, no como aquellas pobres góticas. Además, Navarra es especial, dos íntimos del Peugeot son de ahí, y luego están los de Bildu, gente legal dispuesta a echar una mano a un progresista y una mano al cuello o algo más a un fascista. Lo malo es que sea del Opus.
Si fuera ahí, ya me veo a las de Podemos dando la tabarra, pero habría que recordarles que muchos de Bildu y de Geroa y de los nuestros han estudiado allí. Y mis televisiones insistirían en que era la prueba de que somos líderes modernos, ateos pero no comecuras.
De todos modos, si fuera a Pamplona, nada de misas, ni rosarios, ni meditaciones, ni retiros, ni historias de ésas. Si los otros van, la nuestra mientras tanto a jugar al tenis. O al baloncesto como su padre.
La de Educación insiste en que Medicina está muy bien en Pamplona, pero ni hablar. Estar siempre con gente que sufre, cuidándolos, y con moribundos, no puede ser ni sano. Se podría agarrar hasta una depresión. Además, no somos de servir, somos por naturaleza señores.
Cuatro cosas podrían resultar preocupantes de Pamplona. Una, que los del Opus se empeñasen en meterle en la cabeza que hay que decir siempre la verdad. Mala cosa, aunque habrá que confiar en la educación que ha recibido de que hay que decir lo que a uno le conviene en cada momento.
Otra, que nos la hicieran antiabortista. Habrá que estar vigilantes y preguntarle de vez en cuándo si no le apetece disfrutar de esa experiencia de salud sexual y reproductiva, ejercer ese derecho tan realizador y querido por toda mujer empoderada, feminista y progresista.
Tercera: puestos a tener miedos, podríamos tenerlo también a que nos la vuelvan de derechas o hasta de extrema derecha, pero tampoco vamos a calentarnos la cabeza, porque lo mismo podría volverse abertzale según el ambiente en que se meta.
Y cuarta: si por “lo que sea” nos tuviéramos que mudar con prisa a República Dominicana, se quedarían las dos solas hasta final de curso. Malo, pero hay que asumirlo, para eso somos resilentes.
En cuanto decidamos dónde va, les mandamos una subvención millonaria para que investiguen sobre algo progresista. Ayudará a que nos la traten como se merece.
La ministra me informa también de que no hay en ningún sitio una carrera de Saunología, ni siquiera una asignatura. Incomprensible siendo una ciencia fundamental. No voy a pretender que los del Opus la incluyan en su oferta académica, pero hay que conseguir que alguna Universidad progresista lo haga. La Complutense mismo. Con tu prestigio como Catedrática y con una buena subvención, sale. Podría impartirla alguno de los de Podemos que pululan por ahí. La niña habrá de estudiar algo sobre eso cuando acabe sus carreras.
Lo del alojamiento, el primer año en Colegio Mayor para que se sitúe, pero laico y mixto y con marcha. Para contrarrestar a los del Opus.
Pues vale.