Opinión

Mejores asesores

Tiene más de ochocientos, pero no le vendrían mal, si no más, sí mejores, pues desde que empezó nuestro vía crucis con lo de Begoña ha habido errores serios. El primero, ponerse en OFF aquellos cinco días. Bien es cierto que, si con aquel eclipse pudo hacer creer a nuestra gente que tiene sentimientos, transmitió una imagen de debilidad impropia de un líder y de un presidente de gobierno. Y al no dimitir, se vio que fue una comedia bufa.

Otro error, no declarar ante el juez Peinado cuando le interrogó en Moncloa sobre Begoña. Tuvo la oportunidad de dejar ante él y ante todos limpia su imagen, pero calló, lo que invitó a pensar que, si no dijo nada en su favor fue porque no pudo, como si no hubiera defensa posible para ella y su condena fuera irremediable. 

Lo de querellarse los dos contra ese juez y acusarle de prevaricación habría sido un acierto de haber salido bien, pues habría permitido exhibir al tándem Begoña-Pedro inocente y perseguido por la fachosfera jurídica, política y mediática. Pero el fracaso fue total. La imagen que acabó dando fue la del político que pretende estar por encima de la ley y de los jueces, y que intenta tumbar al juez que no se le somete. La de un dictador. 

Es verdad que antes había habido aciertos importantes, como lo de controlar el Tribunal Constitucional, el CIS, la Fiscalía del Estado, el Banco de España, el CGPJ, TVE, RNE y otras privadas... Se estaba convirtiendo en el puto amo, pero la fastidió por no haber controlado desde el principio a la UCO para que investigase a la derecha y nos dejase a nosotros en paz. El resultado, horrible: imputados ya su mujer, su hermano, su segundo Ábalos, Koldo, su Fiscal General (un probable delincuente como máximo defensor de la ley es dar demasiadas bazas a la derecha). En la cárcel Aldama, el íntimo de ella. Mas lo demás: Barrabés, Goyache, la venezolana Delcy y sus cuarenta maletas en Madrid, la trama de los hidrocarburos, las mascarillas, los lingotes de oro, Air Europa, “Vale, cariño” Armengol … Y él como “El 1” de la banda. Y lo qué saldrá. 

Inesperadamente hubo suerte y las riadas de Valencia arrastraron estos asuntos lejos del primer plano informativo. Pero aquí también errores graves, como que la ministra de Igualdad dejase ver escrita la consigna “éste es nuestro momento” cuando presidía una reunión de seguimiento de la DANA. Fue como reconocer públicamente que lo principal para nosotros no era combatir la catástrofe sino utilizarla en beneficio nuestro. Una consigna así, tan delicada y tan típicamente nuestra, se cumple pero no se enseña. Se cumplió bien pagando campañas en las redes para desacreditar a Mazón. Y no declarando el 1 y Marlaska el nivel 3 de emergencia y no enviando la ayuda requerida para él. Y montando manifestaciones contra el PP. Y dando en las televisiones información bien cocinada. La cumplió mal el 1 declarando “Si necesita más ayuda, que la pida”, porque los españoles (la nación) ayudaron y creen que había que ayudar sin esperar a que los valencianos pidieran ayuda. Puso fácil que se le acuse de psicópata insensible al sufrimiento de los gobernados. Y muy mal huyendo mientras los Reyes aguantaban la ira de los damnificados. Imposible borrar ese estigma de cobardía. Y mal también con dos invenciones torpes: la de la trama de ultraderecha como causante de los altercados (la hicieron suya con gran entusiasmo para hacer méritos ante Madrid los dos enanitos mentirosos navarros Chivite y Alzórriz, y al poco se supo que no era verdad) y la del golpe al 1 con un palo (lo mismo). Demasiadas meteduras de pata. Confiemos en que nuestra gente vea exclusivamente la 1, la Cuatro y la Sexta,

Además, no nos engañemos. Una cosa son los errores y otra la utilización de la catástrofe en beneficio propio. Y sea lo que fuere de todo eso, los jueces no paran y lo nuestro volverá a estar en primer plano. Por si acaso, habría que anticipar malos escenarios, como que el 1 acabe también imputado. Si así fuera, nada de dimitir. Como el Fiscal General. Y todos a repetir lo del inocente progresista víctima de bulos de la fachosfera. 

Si la cosa empeorase y acabasen Begoña y él en el banquillo, habría que conseguir como fuera una sentencia absolutoria. Y luego a presumir de inocencia y como nuevos. Pero si hubiera condena, no darnos por vencidos. ¿No somos progresistas y el 1 más que nadie? Pues un progresista no es culpable, sino víctima: del neoliberalismo, del patriarcado, de lo que sea (Errejón lo sabe). Y castigar a las víctimas es inaceptable. Así que Pumpido le exculparía como a Griñán y compañía. Pero como eso lleva tiempo, convendría una solución más rápida: nada más salir la condena, convocar la Vicepresidenta Marichús Montero un Consejo de Ministros extraordinario, proponer el indulto, aprobarlo y volver él a la Presidencia. No van a ser sólo los catalanes. 

Otro problema posible: la derecha podría presentar una moción de censura. Si el 1 ve que pueden ganarla, que les prometa TODO a los nacionalistas. ¿Qué es más importante, España o él? Pues eso. Si aun así ve la cosa perdida, podría convocar elecciones antes de que se vote la moción, y presentarse con Begoña de segunda por Madrid, como los Kirchner o los nicaragüenses Daniel Ortega y su mujer. Con un par, contra los bulos, contra la extrema derecha. No pasarán. Los progresistas le seguiremos votando.