Lo “seudo”

Pedro Sánchez, con ocasión de los líos de su mujer, se lanzó de manera desaforada a denunciar a los “seudomedios” al servicio de la derecha y enemigos del progreso, acusándoles de publicar “seudonoticias”, falsedades acerca de él, de Begoña y de su hermano. Con el mismo desparpajo con el que nos ha mentido tantas veces. 

El famoso “de te fabula narratur” viene aquí a cuento, pues puede decírsele a él con toda razón lo que él mismo denuncia: que gran parte de lo que ha dicho y dice, de lo que ha hecho y hace y de lo que es, es “seudo”, es falso, ilegal, delictivo, fango. Todo ello resultadoo de una patología moral que es vieja en él (no pudo desmentir que ya en 2012 consiguiese un seudodoctorado en Economía con la famosa seudotesis). 

Empezando por lo próximo, en la corte de los milagros de Sánchez tenemos el milagro de la seudoCatedrática nada menos que de la Complutense (Begoña) que lo ha sido sin ser siquiera licenciada pero siendo casualmente esposa del señor presidente. Y tenemos los milagos de las cartas de recomendación de la “Catedrática”, de los favores, las concesiones y los millones entregados por el gobierno del enamorado a los amigos de su enamorada. Una multiplicación de éxitos y enriquecimientos que deja pequeño al milagro de la multiplicación de los panes y los peces, Todo muy cutre, sólo posible en una seudodemocracia bananera. Y parecidamente cutre e impropio el enchufe al hermano, que para colmo no declara a Hacienda en España. Todo indica que el desparpajo y lo “seudo” van en este caso en los genes familiares.

El seudodemócrata está además falseando la democracia para someterla a su voluntad, para tener todo el poder, para estar por encima de la ley. Todo ello también fruto de esa patología que no es de ahora (ya en octubre de 2016 fue protagonista en un Comité Federal del PSOE de un turbio episodio tildado de pucherazo por compañeros suyos). 

Es sabido que dos piezas fundamentales para su proyecto han sido:

  • El seudotribunal Constitucional hecho a su medida, que en lugar de ser políticamente independiente y estar al servicio de la ley, está a su personal servicio, dispuesto a avalar como constitucional lo que él mande. Y dispuesto a comportarse no como un Constitucional sino como un juzgado superior al Supremo para enmendar las sentencias que los jueces hayan dictado contra delincuentes de su propio partido como Magdalena Álvarez y otros que vendrán.
  • El seudofiscal General del Estado, cuya última hazaña ha sido promover el delito, exigiendo a sus subordinados que incumpliesen la ley y publicasen los datos de Hacienda del novio de la presidenta de Madrid (del PP). Sus palabras literales exigiendo la comisión de ese delito se han publicado en la que el seudodemócrata llama “seudoprensa”. En toda democracia, habría sido un gran escándalo y un fiscal así habría dimitido o habría sido cesado fulminantemente. Aquí, no. Sánchez no lo cesa, pues lo nombró para eso, para tenerlo a su servicio, para que ataque y si puede destruya a sus enemigos políticos. Si hace falta, saltándose la ley, cometiendo delitos. Al mantenerlo, el seudodemócrata pasa a ser nada menos que cómplice y responsable último de esa desvergüenza. Pero ni se inmuta.

Le faltaba controlar el Consejo General del Poder Judicial. Hasta el día 25 de junio se temía con razón que- en las negociaciones con el PP sobre ese Consejo General, el aspirante a autócrata engañase a los populares, y a cambio de unos cargos en algún otro órgano del Estado pasase él a controlar el poder judicial como controla el Constitucional y la Fiscalía. Habría sido en tal caso, para gozo de sus ministros hooligans, EL PUTO AMO, un puto autócrata, algo que lleva mucho tiempo buscando. Sin embargo, los expertos dicen que no ha sido así, que el acuerdo es bueno para la independencia de los jueces. ¿Será posible? ¿Ha sido otro milagro, pero este dificilísimo y bueno? ¿Se ha debido a que está de por medio Europa y no se ha atrevido a mostrarse como es?  Lo que no es creíble es que se haya caído del caballo y haya sufrido una conversión a la democracia, al Estado de derecho. Si así fuera, tendría que deshacer todo lo que lleva años haciendo y pervirtiendo. Y de todos modos, no hay que cantar victoria muy fuerte ni muy pronto, porque no todo está acabado en este asunto, y de este tipo sin escrúpulos se puede esperar cualquier cosa. Acordémonos de lo de la rana y el alacrán: está en su naturaleza la traición.