El sujeto en esas tres frases es “El Papa”. Con el sujeto en su sitio, ése fue el titular con el que un conocido diario navarro no anticristiano, CENTRISTA (ni frío ni calor, tibio), nos informó de la futura visita papal. Esas tres actividades deben de ser las que consideró más importantes o reseñables. Todo cristiano tuvo que extrañarse y no entusiasmarse tanto de que se resaltasen ésas como de que el programa las incluyera. ¿Por?
A alguien ateo, agnóstico o no cristiano, le importará nada que el Papa diga una misa en tal sitio, que predique esto o lo otro. De interesarle algo (cosa dudosa), serán esas tres actividades. Tanto el titular del diario como su inclusión en el programa parecen pensados para gustar o interesar precisamente a ese tipo de público. Y a la inversa, para no interesar ni entusiasmar a los cristianos.
A un cristiano, le interesará lo religioso de la visita. Que vaya al Congreso, vea a inmigrantes o visite una cárcel le ha de parecer secundario e incluso dudosamente acertado. Cuando el primer Papa, Pedro (también Pablo), viajó por ejemplo a Roma, no fue a hablar con Nerón, ni a ver esclavos ni presos. Fue a testificar que Cristo había resucitado, que perdonaba los pecados, que era el Hijo de Dios, igual al Padre etc. El Papa se parece a Pedro cuando habla de estas cosas, y se habría parecido más yendo a rezar ante un abortorio o visitando la basílica pontificia del Valle de los Caídos (el sátrapa quiere convertirla en una pieza más de su propaganda ideológica guerracivilista), que yendo a hablar al Congreso. A un cristiano le gusta lo que hace el sucesor de Pedro cuando se parece a lo que hizo Pedro. Y a la inversa, no le gusta...
Como es también Vicario de Cristo, cabe recordar la pésima opinión de Jesús sobre los poderes políticos, expresada cuando la madre de los Zebedeos le pidió puestos de poder para sus hijos. Y que nunca tuvo interés en ir a hablar con Herodes ni con Pilatos. Fue llevado ante ellos ya preso, y se negó a hablar con Herodes, mientras que a Pilatos le respondió algo, le dijo que había venido para dar testimonio de la verdad. Pero después calló. ¿Qué interés habría tenido en hablar con/al sátrapa anticristiano de la Moncloa? Y si de Herodes había dicho antes “ese zorro” significando algo así como “ese mal bicho”, ¿Qué habría dicho del mentiroso Sánchez? Lo de ir a hablar al Congreso no se parece demasiado al modo de actuar de Jesús. Difícil que entusiasme a un cristiano.
Además, Jesús separó los asuntos del César de los de Dios, no se ocupó de los primeros ni pretendió ser un César, y ordenó a sus discípulos que no se parecieran a los poderosos. Que su sucesor haya acabado siendo Jefe de Estado (un César) y que ejerza de tal, tampoco encaja, y lo mismo, escaso entusiasmo.
Por otra parte, el Congreso lleva muchos años siendo un agente principal en la descristianización. Ahora mismo, el sátrapa quiere hacer del aborto un derecho constitucional. ¿Qué pasaría si el Papa empezase su discurso diciendo “Raza de víboras ….” y siguiera por ese camino? Tendría motivos sobrados para hacerlo, pero la diplomacia ... ¿Cómo se parecería más a Pedro o a Jesús, haciendo ese discurso acusatorio o con palabras buenistas que se lleva el viento sobre la paz, la justicia etc.? Ya en otras ocasiones, un Papa o el Dalai Lama han hablado en la ONU o en otras sedes de poder. ¿Efecto de sus discursos? Nulo, el mismo que tendrá el discurso de León XIV en el Congreso.
Al poder, le gusta adornarse de cuándo en cuándo recibiendo en su sede a un “líder espiritual”, utilizándolo para dar buena (y falsa) imagen. El Mentiroso hará lo que sea también para sacar partido. Y aunque el Papa sea “diplomático” y no acusatorio en el Congreso, habrá que ver si alguna/o/e no le monta un número poniéndose tetas al aire o gritando “la mejor iglesia es la que arde” etc. Ir al Congreso puede ser meterse para nada y sin necesidad en la boca del lobo y salir trasquilado. Es como si a Jesús se le hubiera ocurrido ir a pronunciar un discurso en la sede del Sanedrín.
Algo no muy distinto ocurre con lo de ver inmigrantes y visitar una cárcel. Sorprende un tanto la preferencia de los organizadores por los fuera de la ley. ¿Inmadura rebeldía juvenil? Además, ¿desconocen que la inmigración ilegal que funciona masivamente en España tiene muchas facetas muy negativas, es negocio de mafias, desdibuja valores tradicionales, colapsa servicios, provoca delitos y conflictos de convivencia, desarraiga a los inmigrantes …? ¿Ignoran que la legalización generalizada que el sátrapa ha promovido es suicida para el país pero rentable electoralmente para él, que el bien de España se la suda?
En el Vaticano no hay inmigrantes ilegales. Será por algo. Por algo parecido no puede merecer aprobación ni aplauso ni resultar aceptable que los haya en España. La programación de esta actividad da pie a que se diga que es fariseísmo hipócrita no querer tener inmigrantes ilegales en el Vaticano pero querer verlos en Canarias; o que si el Papa quiere estar con inmigrantes ilegales, que se lleve unos cuantos miles, preferentemente musulmanes, al Vaticano. O a que habría que llevar una temporada a los organizadores al barrio de Saint Denis (París) o al de Molenbeek (Bruselas) para que aprendan lo que nos espera.
¿Y los presos? Claro que son hijos de Dios y que hay que llevarles el mensaje evangélico, pero si sufren, su sufrimiento es el resultado de sus actos, provocado por ellos mismos. También sufren, y generalmente no como consecuencia de sus acciones, los enfermos en los hospitales o en las UCIS, los viejos “inmigrantes” en asilos, los que cuidan a una madre con Alzheimer, los tetrapléjicos, los ciegos, los leprosos, los mudos, los tullidos … Jesús atendió a estos últimos, no a los presos. ¿Por qué se privilegia a los primeros? Parece que entre los organizadores ha pesado el afán por dar una imagen “progresista”, que pueda recibir el aplauso mundano. Complejo de inferioridad penoso, vanidad. El Maestro nunca buscó ese aplauso.