Comunismo, totalitarismo, Skolae

Dos cosas para hacernos cargo de la relevancia del asunto. La primera, que el comunismo es enemigo de la familia natural, del amor y de la libertad de los padres para educar a sus hijos. Quedó claro ya cuando Platón programó para una parte de su sociedad “perfecta” eliminar tanto la propiedad privada (comunismo económico) como la familia con el comunismo sexual: las relaciones sexuales deberían ser cambiantes y basadas no en el amor sino unas veces en el mero deseo y otras en la obediencia al Estado, copulando cuando y con quien los gobernantes mandasen para mejorar la raza. Los hijos resultantes no deberían saber quiénes eran sus padres, ni éstos quiénes eran sus hijos (la familia, eliminada). De ese modo, los hijos no serían de sus padres biológicos sino del Estado, cuyas instituciones se encargarían de su crianza y educación. Marx y Engels también vieron en la familia natural una institución burguesa destinada a desaparecer en la sociedad comunista. Y el actual feminismo neocomunista también la ataca y la descalifica (lucha de sexos, imposición y violencia machistas del heterosexual...). En general, cuanto más comunista se es, más se es enemigo de ella, del amor, y de la libertad educativa de los padres; y más se es partidario de que los hijos sean no de los padres sino del Estado, y de que sea éste el que los eduque y adoctrine. El asunto va de esto, pero aquí y ahora debido a Skolae (pero aquí y ahora también, por el lado opuesto, el panorama no es mejor en cuanto que la capitalista ideología dominante promueve el hedonismo y el egocentrismo, que resultan de otro modo letales para la familia natural, el amor y la educación de los hijos: emparejamientos cambiantes, matrimonios rotos, pocos hijos, muchos abortos. 

La segunda se refiere a lo mismo. Cuanto más totalitario es un gobierno, más intenta apropiarse de las mentes. De todas. De las de los adultos, mediante la censura, la propaganda, las televisiones, el cine, la prensa etc. De las de los niños, adoctrinándolos desde el sistema educativo. Los gobiernos totalitarios no permiten que los padres tengan libertad para educar a sus hijos. Nazismo y comunismo son ejemplos extremos (el Estado soviético premió a los niños que denunciaban a sus padres por ideas o actividades anticomunistas. Un tal Pável Morozov pasó a ser un héroe bolchevique por haber delatado a su padre, que acabó en el gulag). 

Nada parecido a esto debería ocurrir en una democracia. Pero aquí ocurre. Desde Zapatero, estamos metidos en un proceso de degeneración que nos va acercando al totalitarismo también en el terreno de la familia y la educación. El PSOE se ha podemizado haciendo suyas actuaciones propias del totalitarismo comunista. No entremos, por no alargar, en la degeneración antidemocrática provocada por Sánchez, y vayamos al asunto del control totalitario de las mentes: 

  • El de las mentes de los adultos es escandaloso con sus leyes de memoria y su desvergonzada propaganda sin respeto alguno a la verdad. Tampoco ahí hay líneas rojas y el sanchismo se lo permite todo, no tiene límites.
  • El de las mentes de los niños y adolescentes no se daría si fuéramos un Estado de derecho, si se respetase la ley, el artículo 27.3 de la Constitución, que dice: “Los poderes púbicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.
    Según este 27.3, el Estado no tiene derecho a adoctrinar a los niños en una religión o una moral que no sea aceptada por sus padres. No tiene derecho pero lo hace. En Navarra, lo hace con el programa “Skolae” de “educación” afectivosexual, concebido para aplicarse a todos  ¡desde los cero! a los 18 años, y que empezó a funcionar en el curso 2017-2018 con apoyo abertzale y de la izquierda.
    Skolae comparte la actitud totalitaria de que hizo gala la ministra socialista Celaá cuando dijo: "no podemos pensar de ninguna de las manera que los hijos pertenecen a los padres". ¿A quién pertenecen entonces? A Celaá, al ministro de turno de Educación del PSOE, al Estado, como en Platón o en la URSS. ¡Nada más nacer y ya sometidos hasta los dieciocho años al comisariado de “educación” afectivosexual! Suena como a la China de Mao o a la Camboya de Pol Pot, pero ocurre en la Foru Komunitatea. Como en esos países tan progresistas, con Skolae, los hijos (sus mentes) pertenecen hoy en Nafarroa a Chivite y sus socios

Cuando se conocieron los contenidos del programa Skolae, hubo padres que se opusieron a que sus hijos fueran sometidos a lo que consideraron un adoctrinamiento contrario a sus convicciones religiosas o morales. Si los abertzales y la izquierda navarra respetasen el Estado de derecho y no fueran totalitarios, habría bastado esa discrepancia para cumplir el artículo 27.3 y retirar Skolae o establecerlo como optativo, permitiendo que quedasen exentos los hijos cuyos padres no lo aceptasen. Algo parecido a lo que se hace con la asignatura de Religión, y que podría hacerse también con el “pin parental” (medidas ambas, por cierto, que ni el PP ni UPN se atreven aún a defender). Y como el totalitarismo progre no soporta la libertad de los padres, impuso Skolae a todos. 

Los padres tuvieron y tienen razón al oponerse a Skolae, un adoctrinamiento ¡desde los cero! a los 18 años vinculado a la ideología de género, ideología además de atea y abortera, falsa, pues se basa en la insensata idea de que el sexo biológico heredado no importa y puede cambiarse a voluntad. Incluía actividades que animaban a los niños a tocarse, a sentir y darse placer, a quererse, a decir adiós al supuesto machismo general de los chicos, a pensar en un cambio del sexo heredado estimulando indirectamente la homosexualidad, el transexualismo etc. etc. En definitiva, una manipulación de las mentes infantiles propia de adultos obsesos sexuales que no respetan algo que debería ser sagrado y preservado, la inocencia de la infancia. Una especie de pederastia ideológica. Por supuesto hedonista y contraria a la antropología y la moral cristianas. 

No hace falta ser profeta para prever que, así como los soberbios y prepotentes comunistas del pasado se creyeron capaces de construir un paraíso y acabaron creando un monstruo, con el Skolae de los soberbios y prepotentes progres de hoy pasará algo parecido. Acabarán creando generaciones de “errejoncitos” egocéntricos y hedonistas que anteponen su propio placer a todo, adictos a la pornografía vista y practicada. 

Familias contrarias a Skolae formaron la asociación “FamiLiae” que recurrió ante los tribunales. El TSJN no estuvo a la altura y no entró en lo importante, en la vulneración por Skolae del derecho de los padres reconocido en el 27.3. Se limitó a rechazar Skolae por un aspecto formal, cuando lo más grave era el fondo. El gobierno abertzaleizquierdista lo tuvo así fácil. Le bastó con cumplir en una segunda vez las formas para seguir con con Skolae y con su adoctrinamiento. Además recurrió, y recientemente el TSJN ha hecho definitiva aquella sentencia primera sobre la forma, pero sigue sin entrar en el fondo y Skolae continua haciendo daño. 

Cuando salió la primera sentencia de anulación de Skolae, la Navarra+ de entonces (coalición de derechas) expresó su satisfacción. Los partidos de derecha han sido en este grave asunto no actores sino espectadores. Han dejado hacer a la izquierda y han dejado a los padres de FamiLiae desasistidos y solos. Como en tantos asuntos ideológicos, tampoco aquí han estado a la altura.