Comprar humo, vendernos humo
En un digital ribero es más propio hablar de Tudela que de Pamplona, pero no es inadecuado lo segundo en este caso porque el humo de cuya compraventa vamos a tratar, aunque se centra en Pamplona, no se reduce a ella y abarca a toda Navarra.
Efectivamente, el alcalde batasuno de Pamplona y sus socios han comprado humo. Un humo bien caro: 5.400.000 euros (dinero europeo). Ahora intentan vendérnoslo, hacernos creer que su compra es excelente, para que valoremos positivamente su gestión y puedan seguir en el poder.
En este caso, el humo ha consistido en un “relato” sobre la ciudad de Pamplona que se amplía y abarca a toda Navarra, y en un logo que pretende simbolizarlos (a la ciudad, a Navarra en el fondo y al relato): un rectángulo verde y dentro de él un signo de igualdad y a su derecha el nombre de la ciudad en español y en vasco. La nueva “marca ciudad” (así llaman al relato-logo) expresa, según sus autores, una mirada amplia y multidisciplinar (primera muestra de autobombo, de narcisiscmo, de falta de modestia) hacia la ciudad, y es fruto del trabajo durante meses de muchas personas, asociaciones etc. que han participado en mesas diversas. Una vez realizados, relato y logo fueron presentados con gran pompa y parafernalia en una ceremonia en el teatro Gayarre a la que asistieron 400 invitados. El logo es éste:
El relato ofrece mediante ocho apartados una imagen de los pamploneses y de Pamplona, de sus características. Señalamos algunas: orgullo por los logros conseguidos y conciencia de lo que cuestan, no gustar de la ostentación y sí de la naturalidad; lealtad, búsqueda de la contemporaneidad y la vanguardia, ser personas de palabra, sin trampa ni cartón, plurales, no acomodaticias, atrevidas, creadoras, honestas, leales, auténticas, participativas, reivindicativas, solidarias, generosas, abiertas, laboriosas, discretas, tranquilas, plurales, nada exhibicionistas, sencillas, amables (¡todo er mundo é gueno!) …, ser lugar de encuentro independientemente del origen o de la lengua, crisol de culturas etc. etc. etc.
Como se ve, la Pamplona del relato bildutarra y sanchista tiene poco que envidiar al paraíso terrenal. ¿Quién sería capaz de no aplaudirles? Propaganda descarada, autobombo narcisista, buenista, progre, falso. Tan exagerado y fatuo que resulta hasta ridículo y es fácil que provoque el efecto contrario al que pretendía. Si algo no hay ahí es modestia, pero hasta presumen de ella: las letras en minúscula de los nombres en el logo pretenden ser la expresión de esa falsa modestia.
El mismo uso de la palabra “relato” es significativo y revelador. Es palabra de plena actualidad en los mundos sanchista y proetarra, y se refiere a las versiones de la realidad o de la historia (de lo ocurrido en las inundaciones de Valencia, en los crímenes de ETA, en la segunda república, en el franquismo ...) que ellos mismos inventan e imponen no para reflejar adecuadamente la realidad, no para decir la verdad, sino para obtener beneficios con ellas. Sus “relatos” son propaganda en la que la verdad no importa. En eso estamos también aquí. Su orgullo fatuo les lleva además a decir que es Pamplona la que ofrece el relato al mundo, como si Pamplona les hubiese estado hablando de sí misma durante meses en una sesión de güija. Y como si el mundo estuviera esperando ansiosamente su relato. Ya se sabe que los nacionalistas se creen el centro del mundo.
En cuanto al logo, los autores del relato pretenden hacernos creer que un signo de igualdad y un nombre doble de Pamplona en un rectándulo verde reflejan muy bien ese cúmulo de maravillosas cualidades de Pamplona y los pamploneses. Además nos han dicho que es “fruto del trabajo durante meses ...”, pero resulta que se parece demasiado al logo de un grupo de USA de acción LGTBI, el “Human Rights Compaign”. Teniendo en cuenta esa similitud, ¿el nuevo logo podría también expresar las reivindicaciones, mensajes y puntos de vista de todo loby LGTBI? En tal caso, Asirón y los suyos, todos muy elegetebeístas, podrían matar dos pájaros de un tiro. Si contratasen expertos ¿como los de la pandemia? bien pagados, nos asegurarían que ése es también el mensaje que expresa el nuevo logo. Seria otro relato, otra tomadura de pelo.
Para difundir (predicar) la nueva “marca” (el relato-logo), han nombrado ocho “embajadores” (curioso y pomposo nombre. Si “Pamplona ofrece el relato al mundo”, esos “embajadores” tendrían que ir por todo el mundo predicándolo como los doce apóstoles, pero sólo van a ir por los barrios de Pamplona. Por tanto, esa Pamplona que les había hablado de sí misma tiene que estar muy disgustada con Asirón y compañía porque no ofrecen su relato al mundo como ella quería). Sí están llenando las farolas de carteles con el logo como se hace en las campañas electorales para hacer propaganda de los candidatos. No es una coincidencia casual. Se trata de propaganda electoral fuera de campaña, como todo el tinglado. Otro gasto innecesario e inútil para la ciudad.
Los “embajadores” de la buena nueva del relato-logo no son en este caso doce sino ocho, cuatro mujeres y cuatro hombres (la atosigante corrección política: igualdad), y por lo que dicen, bien seleccionados: “gente abierta, inquieta, honesta, discreta, sensible, comprometida” (sic). Más autobombo fatuo. No tienen abuela ni la necesitan, son progres. Si los “embajadores” son así, ¿cómo seremos los que, de ser algo, somos antiembajadores del humo? Bonita forma además de autoblindarse.
Estamos ante una “ekintza”, una performance de Bildu y del PSN para aparentar-presumir de modernos, de estar a la última, en la vanguardia. El postureo progre de siempre. ¿Quién despues de ver ese logo y leer u oír la palabrería del relato podrá creer que tiene una idea más adecuada a la realidad de Pamplona y de los pamploneses? Muy crédulo tendría que ser. ¿Qué mejoras traerán a la ciudad y a sus habitantes? Pasado un año, el logo y sobre todo el relato estarán ya viejos, el show semiolvidado, y el humo se habrá disipado y apenas quedará nada de él. Algo nuevo tendrán que montar para seguir aparentando que se interesan por el bien de la ciudad. Más postureo.
En honor a la verdad hay que decir que el padre de esta operación no es el equipo de Asirón sino el anterior de UPN. No sabemos qué habrían hecho ellos de haberla pilotado. Sí, que se han distanciado de todo este humo asironiano.
Resumiendo, un caso más de gasto innecesario, de derroche de dinero público al que tan aficionada es la izquierda, de postureo, de teatro. En USA, el malvado Trump va a fichar a Musk y a otro para podar el malgasto. Sería fundamental hacer aquí algo así.