Considerado prácticamente un alimento diario básico en otros tiempos, ahora, tomar vino está pasando a convertirse en artículo de lujo, y cada vez se consume menos, paradoja que topa con las viñas que proliferan por nuestros campos y que la PAC ha ayudado a multiplicar con demasiada alegría.
El problema con el que se encuentran nuestras gentes del sector es que se produce el doble de vino del que se bebe y nadie, repito, nadie, está por la labor de ponerle un cascabel a ese gato...
Agricultores, Bodegueros, Coo-perativas y Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen de-ben sentarse con los Departamen-tos de Agricultura de nuestras comunidades porque este problema terminará por explotarnos en la cara. Reducir la cosecha en la D. O. Navarra de 8000 a 7500 kilos por hectárea por ejemplo, es hacer con el problema aquello del ‘pan para hoy’ y ‘sed’ para mañana.
Hay que arrancar viñas.