El concepto de “Democracia”, fue utilizado por primera vez en el siglo V A. de C en Atenas, y su significado es la forma de gobierno “de la multitud” según Platón, o como dice Aristóteles “de los más” . En mi opinión es un concepto que gusta de ser utilizado por muchos, pero respetado no por todos. Y ni los más, somos tan catetos ni los menos son tan listos. Sólo que intentamos vivir en paz, respetando a todos y todas.
Según su concepto de Democracia Laica, debemos empezar a separar la vida pública, de la privada, pues bien, nuestras calles son también públicas, como nuestras plazas, como nuestros pueblos, entonces debemos empezar a adaptarnos a la nueva democracia Laica, así que empecemos. En vez de las Fiestas de SAN FERMÍN ó Sanfermines –La fiesta más internacional en España en lo que ha atracción de turistas se refiere- los podremos llamar las Fiestas de celebración de la llegada del verano (Pobre Hemingway) en vez de las Fiestas del Pilar –patrona de la Hispanidad- las llamaremos las Fiestas de mitades de Octubre, pero esto no queda aquí continuemos con nuestra Democracia Laica. En vez de celebrar la Semana Santa por las calles de todos nuestros pueblos, celebraremos se me ocurre La Semana de la Primavera, eso es, y los costaleros/as de toda Andalucía en vez de llevar motivos religiosos, serán sustituidos por motivos de la llegada de primavera por ejemplo; unas margaritas, otros rosales, así de esta forma cuando hagan el recorrido por la calle –espacio también público- no ofenderán, ni manipularán, a la multitud de personas que se reúnen para ver estas profesiones.
Pero todavía no he acabado….. y la Navidad? Bueno, yo celebraré el nacimiento de mis dos hijos –Si Dios quiere-. Pero tampoco podremos colocar en nuestras calles o plazas, los diferentes BELENES, porque esto sería según su idea de Democracia Laica, un intento de manipulación política en contra de la libertad de todos los ciudadanos. Y desde luego, yo no quiero manipular a nadie, en Democracia se gobierna según el número de votos, así que la gente que vote libremente, independientemente de sus religiones o credos.
Y aún hay más, cuando vayamos por la calle o por el patio del cole y veámos a una persona cuya vestimenta haga referencia a alguna religión o credo, tendremos que mirar hacia otro lado, porque sino no será una verdadera Democracia Laica. (Un nuevo motín de Esquilache).