Expresiones ribereñas

Al firmante, que le gustan las fiestas de los pueblos más que a un niño los caramelos, se le ha nutrido la dicción con grandes expresiones ribereñas que, por aquello de la costumbre, se hacen dogma en nuestro léxico, pero que chocan con las recomendadas por la Real Academia Española de la Lengua.

Después de la visita estival a los pueblos riberos en sus fiestas mayores, me ha llamado la atención como en cada localidad, y a veces coincidiendo en varias poblaciones conjuntas, las lecturas descuidadas o el imponer de la moda, hace que nos expresemos de unas formas, que aunque entendibles, difieren de lo aconsejable por los Académicos de nuestra milenaria lengua española.

Un día me encontré con unos MOETES, es decir CHICOS, que iban a la tienda a comprar unas CALCAMONIAS del famoso toro de Osborne, cuando realmente lo que buscaban eran unas CALCOMANIAS.

También escuché a unos jóvenes decir, que por la tarde tenían dos ALTERNATIVAS: ir al encierro o a la siesta. Esta expresión es errónea, ya que la palabra “alternativa”, significa: opción entre dos cosas; por lo tanto deberían haber expresado que tenían UNA ALTERNATIVA o DOS OPCIONES

Pero lo más gracioso fue cuando unas señoras me explicaron que se habían comprado un COMPACT DISC (en lugar de un DISCO COMPACTO), en el HALL del hotel (es decir, VESTÍBULO), y que allí vieron a personas de la JET-SET (ALTA SOCIEDAD), que acudían a la exhibición de un GIGOLO con mucho GLAMUR (o sea, que iban a ver a un CHULO con mucho ENCANTO).

A media tarde, me encontré con unos amigos que me invitaron a los toros; pero antes, había que ir a la CHARCUTERIA a por un poco de jamón, chorizo, etc. La CHARCUTERIA, es una palabra francesa y significa tienda en que venden cecinas (carne salada seca). En español se dice SALCHICHERIA, que significa tienda donde se vende todo tipo de embutidos, y no sólo salchichas.

A la salida de los toros el concejal de Festejos nos enseño la ambulancia MEDICALIZADA, que habían adquirido. Eso fue un duro golpe para la gramática española, ya que lo que realmente nos enseñó fue una ambulancia CLÍNICA O SANITARIA.

Ya de madrugada, vimos llegar el autobús del “Voy y Vengo” y una MOETA (CHICA) que lo esperaba, exclamó: “¡anda, pero si el autobús viene CARGADO de gente! Yo creo que todos hemos caído más de una vez en ese error. Los autobuses pueden venir REPLETOS de gente, pero no cargados, ya que la palabra CARGADO se utiliza para los animales. Confundir estas dos palabras no está nada bien, aunque los animales se pongan muy contentos por el trato recibido. También es verdad que esos autobuses, en algunas ocasiones, van CARGADOS de algún que otro cerdo o burro.