Ocurrió en el año 1960. El día 15 de diciembre en Bruselas se anunció el compromiso real. Se trataba nada más ni menos que del enlace entre Balduino I, Rey de los belgas, y una señorita de la aristocracia madrileña, Fabiola Fernanda María de las Victorias Antonia Adelaida de Mora y Aragón.
Así, nuestro pueblo también contribuyó con su obsequio personal... Dicho obsequio no fue otro que un libro editado especialmente como tal, forrado de piel, escrito por el sacerdote navarro D. Julio Segura, sobre el entroncamiento de la que fue reina de los belgas con el pueblo de Ablitas, pues no en vano sus antepasados vivieron en su casa solariega de esta localidad y a juicio del entonces Ayuntamiento realzaron con su linaje vinculado a la Casa real de Navarra, desde que Carlos II hiciese sendas donaciones a Mosen Martín Enríquez de Lacarra, primer mariscal de Navarra, de origen augusto y exaltado a Conde de Ablitas, por Felipe IV, Rey de España, por carta de 14 de abril del año 1.652 y que a fecha de la boda real ostentaba, el Marqués de Casa Torres, don José de Aragón Carrillo de Albornoz.