Opinión

Al Ayuntamiento de Ribaforada

El Ayuntamiento de Ribaforada y la concejala delegada de Agricultura en cabeza no duda en gastar dinero de los fondos públicos contratando a profesionales para hacer mediciones de terrenos que no sirven, y es la segunda que hace, y que en la anterior no pudo hacer valer su legalidad en ningún sitio y, en consecuencia, inició un expediente de deslinde de parcelas del Ayuntamiento, y que hasta la fecha se niega a medir estas para deslindarlas.

De lo expuesto quiero hacerle a la concejala de Agricultura algunas preguntas a modo de crítica:

El 27 de noviembre del 2006 esta concejala hizo una segunda medición y con un Notario a unas parcelas particulares, y cuál fue la sorpresa que en esta medición ahora salen 2000 m2. menos que en la anterior medición clandestina y que no sirve para el deslinde.

¿Podría decir cuánto ha supuesto el coste a las arcas municipales de las dos mediciones más el Notario de la segunda medición más las asesoría de Pamplona?. “Si tuviera que pagar de su bolsillo seguro que no mediría tanto y escucharía más, pero paga el pueblo”.

¿Ya que en esta medición salen 2000 m2. menos es la prueba que Ud. y este Ayuntamiento en Pleno me acusaron en falso de haberme apropiado de, al menos, estos 2000 m2. entre otros?

¿Por qué hasta el día 12 de enero 2007 aun no había contestado a las peticiones de la Defensora del Pueblo sobre la información que le pide y que es la segunda vez que se lo pide? ¿Acaso tiene algo que esconder?

Ya que estamos en vísperas de elecciones y como Ud. encabeza la lista de un partido, le pregunto ¿dirá a los candidatos entrantes y al pueblo los problemas que Ud. va a dejar sin resolver?

“Siempre se ha dicho zapatero a tus zapatos”, pues a mi parecer y a modo de crítica le digo que nunca fue más cierto este refrán que mientras Ud. ha ocupado la concejalía de Agricultura del Ayuntamiento de Ribaforada y ha hecho un alarde sin precedentes de ignorancia, ya que a lo largo de toda la legislatura y al día de la fecha aún sigue sin demostrar un ápice de razón con respecto a este y otros embrollos que Ud. ha preparado y que los heredarán otros.