Un reto para frenar el deterioro global
Y si cada municipio aprovechara toda la energía que el Sol y el viento generosamente nos ofrecen...
Éste es el reto que tenemos si queremos frenar el deterioro global donde nos ha llevado la adicción a quemar materiales fósiles para disponer de la energía que necesitamos para vivir dignamente.
Y hoy es posible a nivel tecnológico y económico. Además, la Unión Europea ha legislado reconociendo el derecho de la ciudadanía europea a captar, transformar y usar directamente la energía que se manifiesta en cada lugar. Y a hacerlo tanto a nivel familiar como colectivo.
Con la instrucción de la Comisión Europea de eliminar las barreras que se han ido poniendo al aprovechamiento de las energías renovables cabe establecer marcos locales que garanticen el Derecho ciudadano a disponer directamente de la energía captada.
Es preciso derogar las normas vigentes que hayan sido un gran obstáculo al aprovechamiento del Sol y del viento. Abrir la puerta, de par en par, a las energías renovables es una responsabilidad colectiva para acelerar su implantación en todos los municipios, de forma que sea posible aprovechar el Sol en cualquier lugar soleado, y el viento en cualquier lugar suficientemente venteado.
La riqueza que permanecería en el municipio podría ser espectacular, pues evitaríamos el empobrecimiento causado por la constante sangría ocasionada por la salida de dinero del municipio debido a tener que comprar materiales fósiles para cocinar, calentarnos y movernos, dinero que siempre, siempre, sale del municipio y nunca vuelve.